Buenos deseos que no resuelven

La Voz

SANTIAGO

25 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los forenses adscritos a los juzgados de Santiago no son gente que suela protestar. Están acostumbrados a trabajar en la sombra y sólo a veces, cuando la realidad los saca a la palestra, salen a relucir sus virtudes y sus problemas. Es lo que ha ocurrido esta semana. El hallazgo de un cadáver en avanzado estado de descomposición en A Rocha obligó a echar mano del «pacto» suscrito con el Sergas, de modo que hubo que llevar el cuerpo a Ordes. El forense de los juzgados 3 y 4, José Blanco Pampín, explica que la sala de autopsias de Boisaca no está en condiciones, pese a que existe un compromiso en este sentido de las autoridades municipales. «Agradecemos al Concello de Ordes la atención que nos presta. Ni siquiera nos cobra, pero nos gustaría poder trabajar en Santiago», dice Blanco Pampín. El forense explica que los miembros de su colectivo ya se han entrevistado con Sánchez Bugallo y que éste se ha mostrado sensible con el problema. «Ha prometido apoyo personal y dotación material, e incluso nos ha mostrado su compromiso en la creación del Instituto de Medicina Legal en Santiago, para el que el Ayuntamiento aportaría el terreno», añade. Lo que sí reconoce el facultativo es que no supone demasiado trabajo habilitar una sala de autopsias provisional, que siempre será mejor que hacer el viaje a Ordes. Es precisamente la creación de un Instituto de Medicina Legal en condiciones, dependiente de la Administración de Justicia, lo que reclama el colectivo afectado. «Eso permitiría trabajar en equipo», apunta Pampín.