Al lugar asistieron autoridades de las administraciones local, autonómica y estatal El proyecto se completa con el abastecimiento y saneamiento de la aldea
23 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A No faltó casi nadie. A la alcaldesa en funciones, Encarna Otero (Sánchez Bugallo estaba en Madrid), le acompañó todo el gobierno local con las únicas excepciones de Xaquín Fernández Leiceaga, concejal de Facenda y Francisco Candela, de Turismo. Tampoco faltaron los ediles de la oposición. Xosé Cuíña, conselleiro de Política Territorial, y Benigno Blanco, secretario de Estado de Infraestructuras, también estaban arropados por otros muchos cargos. La gran ausencia en el acto de la colocación de la primera piedra fueron los vecinos; unos pocos espontáneos presenciaron el acto a unos cien metros. Primera piedra La colocación de la piedra, según el secretario de Estado de Infraestructuras, no es sólo un acto simbólico, sino el inicio de las obras «que comienzan ya». Pese a la rotundidad de su afirmación, en el lugar no había ayer ninguna máquina de obras y el único obrero fue el encargado de sellar el hueco donde se colocó la urna en la que se depositaron dos periódicos del día, monedas y una copia de los detalles del proyecto. La construcción del paso inferior en O Eixo da respuesta a las peticiones vecinales para mejorar la seguridad viaria. El proyecto inicial sólo incluía el paso, pero los cuatro años de retraso han permitido que se complete con la construcción de aceras y redes de saneamiento y abastecimiento de agua. Los responsables de Explotaciones Gallegas S.L., adjudicataria del proyecto, explicaron que inicialmente se planteó cortar la carretera por carriles para construir el paso, pero ahora se propone un corte total de diez días y desviar el tráfico por el antiguo trazado de la N-525. Encarna Otero pedía ayer a Fomento que se acuerde de los otros compromisos que tiene pendientes en Santiago. Respecto a la demora de esta obra, el alcalde decía hace unos días que si el retraso fuese del Concello el PP ya habría dicho «cosas tremendas» pero que como es de Fomento, ha callado. A ello respondía ayer Dositeo Rodríguez diciendo que el alcalde «se lamenta en vez de negociar» y que debería tomar nota de su homólogo de A Coruña, «que en vez de lamentarse logra obras».