El Concello aprobó la compra de las antiguas instalaciones para crear un museo Los afectados sostienen que se trata de una zona del monte comunal
06 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A La reciente puesta en marcha del obradoiro de emprego de Santa Comba, destinado a la recuperación de las antiguas minas de wolframio de Varilongo, ha derivado en una campaña reivindicativa emprendida por vecinos de Grixoa, que sostienen que los terrenos adquiridos hace dos años por el Concello son de su propiedad. Desde principios de mes, un grupo de afectados se ha desplazado a la zona de las antiguas minas para reclamar la propiedad de unos terrenos que, dicen, forman parte del monte comunal. La idea de la campaña es paralizar los trabajos mientras no se busca una solución. Hacen turnos de mañana y tarde para mantener una reunión con el alcalde, Xosé Toja, para exponerle su situación. El regidor, a su vez, reconoce que el acuerdo de compra se tomó en base a una documentación que parecía legal. Toja confirmó la existencia de conversaciones entre el representante legal del Concello y el abogado de los vecinos.