El alcalde noiés llama también al debate y al consenso del proyecto

La Voz

SANTIAGO

06 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El alcalde de Noia emprendió la iniciativa de convocar a las agrupaciones de su partido (el PSOE) pertenecientes a los ayuntamientos de la comarca para debatir la necesidad del consenso en materia de infraestructuras viales, y particularmente el corredor de Santiago a Noia. Afirma que están haciéndose las cosas sin ningún tipo de consenso, de forma que su Ayuntamiento ni siquiera sabe por dónde va a ir el trazado del futuro vial. «Non hai coordinación nin hai nada», lamenta. Es partidario de extender la propuesta al PP y BNG, a fin de ver soluciones y analizarlas con la Diputación y la Xunta. Guerrero, para quien las infraesturcturas «non teñen cores políticas», lanzó ayer públicamente la invitación. La iniciativa de la comarca de Noia también estará presente en la comarca compostelana, aunque a nivel de mancomunidad y de alcaldes. La reunión de los Concellos en septiembre abordará el problema del corredor. Representantes de las comarcas mencionadas ven importante aunar voluntades para lograr un proyecto vial adecuado. En ese marco, la autovía no es la única propuesta que sale a relucir. Encarna Otero ve necesario, además, estudiar una fórmula de tren de superficie o metro ligero entre Santiago y Noia. Reclama a las administraciones competentes que emprendan ese estudio sin demora como alternativa al tráfico de carretera. Lo que tienen claro las distintas autoridades municipales es en la necesidad de no regatear recursos para garantizar una solución adecuada y segura, y la propia regidora compostelana pone de relieve que «as inversións europeas supoñen un 70%». No se puede seguir hablando, a su juicio, de Galicia como una de las comunidades con mayor índice de accidentalidad. Otro aspecto que ponen de relieve las autoridades comarcales, al descartar la vía rápida, es que la autovía es la única fórmula que cabe aplicar. La autopista no puede ser una opción alternativa. Xosé Lois García afirma que el peaje no tiene razón de ser en este caso, y su imposición «sería un engaño». Arguye que muchas familias adquirieron su vivienda en Brión o Ames y a menudo deben hacer cuatro viajes entre esos municipios y Santiago, por lo que el peaje les supondría un sobrecoste insufrible. Piensa que sólo con «unha mala dixestión» se puede sacar a relucir la opción de la autopista entre Santiago y Noia.