Ángela Fernández dedica el tiempo libre que le deja su trabajo en la Consellería de Familia a la literatura y a la interpretación teatral en Santiago. Las calles de Compostela y sus habitantes son el marco y los personajes perfectos para cualquier ficción literaria.
24 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.O al menos así lo piensa Ángela Fernández, una funcionaria de la Xunta que se ha inspirado en esta ciudad para escribir alrededor de 30 novelas, una de ellas publicada, y varias piezas teatrales. -¿De dónde surgen tantas historias? -En general, siempre escribes sobre lo que te gustaría que te pasase. Por eso, después de tratar lo positivo y lo negativo que hay en la vida, la mayoría de las obras tienden al final feliz. -¿Es capaz de acabar todos sus proyectos? -Intento llegar al final de cada historia aunque durante el proceso puedo cambiar totalmente su orientación. Prefiero escribir a mano y las tachaduras y las notas al margen son las que van definiendo el argumento. -¿Tiene usted un estilo propio o se basa en algún modelo? -No trato de imitar a nadie. La mayor parte de mis obras tienen un estilo muy realista y un toque romántico. Sin embargo, mis autores favoritos son Pérez Reverte y John Grisham, que incluyen mucha acción en sus libros. -¿Y el paso al teatro? -Es una actividad que me permite relacionarme con la gente y desarrollar mi imaginación. Además, tanto el teatro como la escritura sirven de terapia para relajarse, desinhibirse y superar ciertos complejos. -¿Cómo trabajan los grupos aficionados? -En Histeria Teatro adaptamos la obra al material y al local de ensayo que tenemos. Las actuaciones son en centros socioculturales y gratuitas pero lo que más nos importa es que el aplauso del público sea sincero.