La insuficiencia del actual acuerdo de financiación entre las tres universidades gallegas y la Xunta ha sido puesta de manifiesto por el actual rector y sus dos posibles sucesores. Para mejorar esta inversión, Barro Ameneiro propone un plan propio de financiación, que los criterios de subvención incondicionada se amplíen a factores como la calidad, y la puesta en marcha de contratos programa, que aseguren el control social del gasto. También incluye que los precios de matrícula para los alumnos se mantengan en los tres primeros ciclos y se logre financiación del sector privado. En el caso de Sabucedo, propone también un nuevo marco de financiación con la Xunta a partir del 2003, fecha en la que finaliza el actual, que incluya recursos vinculados a la calidad de la docencia y la investigación, garantizar la prestación de becas, mejorar la retribución del profesorado, crear mecanismos para captar fondos externos y evaluar los proyectos que privatizaron servicios complementarios de la USC. Sabucedo insiste en que la universidad logre una autosuficiencia financiera con la aportación de recursos propios y externos a la institución.