El Concello de Toques debe devolver dinero de obras sin ejecutar que certificó el alcalde

X.G. SANTIAGO

SANTIAGO

Xosé garcía

La Diputación requiere al Ayuntamiento para que reintegre 56.224 euros de un proyecto del Plan del 2000 A principios de año, una denuncia del PSOE de Toques sacaba a la luz pública las obras de un cementerio en la parroquia toquense de Oleiros que se certificaron sin estar realizadas. Cuatro meses después, y ante una solicitud de investigación propuesta por el diputado provincial socialista Manuel Mirás, la Diputación toma cartas en el asunto exigiéndole al Concello de Toques que reintegre los fondos que financiaban este proyecto del Plan de Obras y Servicios (POS) 2000; en total, 56.224,68 euros (9.355.000 pesetas). La noticia toma cariz de desaguisado si tenemos en cuenta que, tras las denuncias, el Concello ejecutó la obra.

09 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El proyecto del Plan de Obras 2000, cuyo importe tendrá que devolver el Concello de Toques, se denominaba Cementerios tercera fase, y una de sus obras era la del camposanto de San Martiño de Oleiros, que exigía una inversión de 24.117 euros (4.012.843 pesetas) y fue contratada el 24 de agosto del 2000. En noviembre del año pasado se certificaba la realización del proyecto en su totalidad, avalada con las firmas del alcalde, Jesús Ares; del ingeniero responsable, Julio Rojo; y del constructor encargado, Leonardo Miguélez. Sin embargo, en el lugar de Oleiros donde debería estar situado el cementerio sólo había un barrizal y varios montones de piedras. Los hechos fueron puestos en conocimiento de la Diputación, a finales de enero, por el diputado provincial socialista Manuel Mirás, que pidió la apertura de una investigación, la toma de medidas jurídicas y administrativas, y la depuración de responsabilidades en caso de que se demostrasen las irregularidades. La respuesta de la Diputación acaba de llegar, tras recibir el escrito de Mirás; un acta notarial del 3 de diciembre de 2001 que testifica que las obras certificadas no existían; un informe del 4 de abril, emitido por el servicio provincial de arquitectura, en el que se hace constar que las obras, en ese momento, ya estaban concluídas; y un informe final emitido por la asesoría jurídica. En su contestación, la Diputación requiere del Concello de Toques que reintegre los 56.224,68 euros (9.355.000 pesetas) del proyecto en un plazo de tres meses. Además, el organismo provincial pondrá estos hechos en conocimiento del Ministerio de Administraciones Públicas, que financiaba estas obras con 15.866,72 euros (2.640.000 pesetas), de las cuales ya ingresó el 75% en las arcas provinciales. Por si fuera poco, las ediles socialistas toquenses, Cruz Bande y Nuria Combo, acaban de denunciar formalmente ante los juzgados de Arzúa todos estos hechos. Por lo que esta historia no terminó todavía y tendrá su continuación en los próximos meses en los tribunales.