El edificio del que cayeron cascotes tenía dos advertencias para arreglar la fachada

REDACCIÓN SANTIAGO

SANTIAGO

lUCÍA ROLLE

La comunidad de propietarios del edificio del Ensanche de cuya azotea se desprendieron anteayer varios cascotes tenía dos requerimientos del Ayuntamiento para proceder a la reparación de su fachada, el último de hace un mes. El caso omiso conllevó, en ambos casos, multas coercitivas, según el portavoz del gobierno local y concejal de Urbanismo, Luis Toxo, quien refirió que dichas sanciones pueden ir de 300 a 600 euros. Toxo apeló ayer a la responsabilidad de los propietarios de edificios con fachadas en mal estado para repararlas. Afirma que es una cuestión de seguridad y que son los titulares del inmueble los responsables de cualquier incidencia. «E aínda que onte non pasou nada trátase de prever e de evitar riscos». En lo que va de año, el Ayuntamiento requirió a cuatro comunidades de vecinos del Ensanche para que arreglasen los frentes de sus edificios. Tres atendieron la notificación oficial «e xa están procedendo ó arranxo». La cuarta era la del incidente de anteayer «e agora vai proceder a arreglala, pero non hai que chegar siquera ó apercibimento municipal para que as comunidades estean atentas e actúen». El Concello realiza revisiones anuales de las fachadas, dice Toxo, después del gran estudio realizado hace cinco años en las 998 del Ensanche. Entonces, el 10% estaban en mal estado. Pero el 95% de estas mismas ya están reparadas. Claro que, advierte, las que no se atendieron «están agora en peor estado». En el 2000 Raxoi hizo siete requerimientos. En el 2001, dos