De acuerdo con los datos hechos públicos esta semana en el Diario Oficial de Galicia -y que entró el miércoles en aplicación-, de los cuatro ríos más importantes que cruzan la comarca de Compostela, dos de ellos (Tambre y Sar) tienen un riesgo frecuente y los otros (Ulla y Xallas) pueden registrar accidentes en embalses. Este riesgo, en todo caso, es más alto en las áreas rurales que las urbanas. En caso de que uno de estos ríos se desbordase -ocurrió el año anterior-, el Plan Especial de Protección Civil también recoge qué carreteras se verían afectadas. En el área de Compostela suman trece, desde Ordes a Padrón. Se localizan esos hipotéticos peligros en la travesía de Bertamiráns, Visantoña, Xanceda, Sigüeiro, A Escravitude, Ponte Maceira, Ordes, Val do Dubra o Padrón. El estudio oficial determina que la inundación ocurre cuando la capacidad de desagüe de un terreno es insuficiente o nula. Ocurrió en aquellos ríos durante el invierno pasado. Sólo en el sur de la provincia de Pontevedra y determinados concellos de Ourense y Lugo la situación es parecida a la de Compostela. Y las inundaciones, dice el informe, «son un fenómeno que aparece con demasida frecuencia». Conscientes de ello, la administración autonómica proyectó en septiembre del 2001 una serie de medidas de prevención en la comarca de Santiago. Se trata del dragado del Sar y la reconducción del río en los tramos que forman meandros en Ames, así como la canalización del trecho Padrón-Pazos; actuaciones en el río Sarela en Carme en Abaixo; muro de contención en Portomouro para impedir inundaciones del Tambre; limpieza del Dubra en Bembibre; y mejoras en la cuenca del Ulla, especialmente en la desembocadura de Padrón.