Y ya van dos

La Voz

SANTIAGO

MARGA MOSTEIRO ANÁLISIS

13 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace unas semanas, la tormenta política descargó sobre el Ayuntamiento de Teo, donde el PP sufrió en sus carnes la pérdida del apoyo de varios de sus concejales electos. El desaguisado municipal estaba claramente ligado al desenfrenado desarrollo urbanístico de Cacheiras. Poco después de confirmarse la pérdida de concejales, la Xunta de Galicia envió un regalo al alcalde de Teo, Armando Blanco. La suspensión de las normas subsidiarias y la paralización de licencias de obras. En este caso, sólo en las zonas de caos urbanístico. Una situación similar se vivió estos días en Oroso. Ocho días después de que el PP perdiera la alcaldía a favor del PSOE, la Xunta envió el mismo regalo al alcalde. Las situaciones de Teo y Oroso son parecidas. Los dos han crecido urbanísticamente gracias a las familias que buscan fuera de Santiago una vivienda asequible. Este desarrollo roza los límites de la legalidad. La intervención de la Xunta en los dos casos coincide con la pérdida de poder del PP. En la comarca hay más sitios donde se roza la ilegalidad, pero el PP sigue fuerte.