MERCEDES ROZAS PUNTO DE FUGA
06 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Se puede crear una forma de vida alternativa construyéndola a escala, o eso, al menos, es lo que podemos deducir que intenta llevar a cabo Mónica Alonso en sus obras. El planteamiento parte de la idea de buscar, en una arquitectura apropiada para el descanso, el espacio ideal colmado en virtudes para el cuerpo y la mente. Estableciendo asociaciones visuales, la artista convierte el tratamiento de estas pequeñas maquetas en paisajes mentales en los que investiga la ciudad del futuro, su ciudad, a la que denomina MITGA, Módulos Individuais de Terapia Galicia. La cama y la habitación se establecen como punto de partida y clave del reposo. Estos objetos y el lugar en el que habitan representan el país soñador, necesarios para disfrutar más tarde de los países vigilia. En las últimas piezas se reconocen estancias familiares que amplían sus Espacios Terapéuticos. Son modelos asépticos interpretados, en ocasiones, tal es el caso de Adosados, como edificios de muchos pisos en los que el mobiliario y los elementos arquitectónicos dialogan entre sí. Los colores de esta utópica construcción alivian los males que aquejan a la sociedad actual, crean la atmósfera sensible adecuada y se erigen como reveladores de determinados estados de ánimo. La tabla cromática, seleccionada a partir de los tonos puros, representa un campo de terapia subjetivo en el que cada color se convierte en un elemento autorreferencial que determina la potencia emocional del momento. La propuesta de Mónica Alonso incorpora cada dolencia a un indicador definido: el azul es curativo, el rosa hace posible disfrutar de la felicidad, el verde ayuda a combatir el estrés, el naranja «carga pilas» para el trabajo y el amarillo nos proporciona la ilusión perdida. En este juego, presentado en el CGAC con cierta eficacia escenográfica del montaje, esta autora ordena, a su manera, el caos de la vida diaria. Ante esta convergencia de aspectos formales se intuye una mirada irónica con la que se está cuestionando el mundo que nos rodea. Mónica Alonso es una figura emergente de nuestro panorama artístico más reciente. Su trayectoria discurre desde hace aproximadamente una década entre exposiciones individuales y colectivas en Cataluña y Galicia. Ha colaborado en revistas y periódicos con textos escritos por ella misma sobre sus experiencias plásticas.