El descenso de pasajeros que acusa Lavacolla desde hace meses ha tenido su reflejo en la programación estival de vuelos, con menos enlaces con el principal aeropuerto español, el de Barajas. No hay constancia de esa pérdida en el Ayuntamiento, asegura el alcalde, pero sí de que la pérdida de pasaje «notouse máis nas operacións con destino turístico». Hay soluciones, estiman desde el Concello, para que el aeropuerto de Santiago se mantenga sin problemas «a corto plazo». A partir de entonces -finales de década- aventura el alcalde que el Tren de Alta Velocidad será la principal competencia de los aeropuertos gallegos y que se resentirán los enlaces diarios con Madrid. Ya ocurrió, ejemplifica, en Sevilla. Otro de los motivos de pérdida de pasaje, explica el alcalde, está en el reparto de autovías. Las de Lugo (a A Coruña) y Ourense (a Vigo) desplazaron, prosigue, a un público potencial de aquellas dos provincias a los otros aeropuertos de la comunidad en detrimento de Santiago.