Carpa cubierta en el recinto

La Voz

SANTIAGO

El único problema al que se enfrentan los organizadores de la fiesta, es, tal y como ellos mismos reconocen, el mal tiempo que puede aguar la cita con el licor de vino. Para combatirlo se colocará una carpa de grandes dimensiones para cubrir todo el recinto que ocuparán los visitantes. Por ello si la lluvia se cuela en el programa, quienes acudan a Ribadulla podrán disfrutar del aguardiente y de la comida bajo cubierto. El menú es de lo más variado: pulpo, tortillas, empanadas, filloas de pedra, chorizo y pimintos. Como no podía dejar de ser, la última cosecha de vino del Ulla servirá para acompañar todos los platos.