El alcalde de Toques dice que certificó por error una obra que no fue ejecutada

XOSÉ GARCÍA TOQUES

SANTIAGO

X. G.

El Concello bloquea sus cuentas bancarias para que la empresa constructora no pueda cobrar Por una vez, una denuncia del PSOE de Toques recibe el «mea culpa» como respuesta del gobierno local. El alcalde, Jesús Ares, exponía en el pleno de ayer que la certificación de que se habían realizado las obras del cementerio de San Martiño de Oleiros era un error. No hubo tales obras. Así lo reconocía, por escrito, el ingeniero encargado de las mismas, Julio Rojo. El PSOE, sin embargo, no se cree esta versión de los hechos. Pidió la comparecencia de Rojo para responder a sus preguntas, sin que el regidor atendiese la petición. Al final, los hechos se denunciarán ante la Diputación, y es probable que se emprendan acciones judiciales, aunque los socialistas aún no saben si presentar una denuncia formal o poner los hechos en conocimiento del fiscal.

25 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El nuevo cementerio de San Martiño de Oleiros se incluyó en el Plan de Obras y Servicios 2000, y preveía una inversión de 24.117 euros (4.012.843 pesetas). A su vez, esta obra se integraba en un proyecto que ascendía, en total, a 56.224 euros (9.355.000 pesetas). El contrato de esta iniciativa se firmó el 24 de agosto de 2000. Un año más tarde, en noviembre de 2001, el estudio técnico certificaba la realización del proyecto en su totalidad, y días más tarde hacía lo mismo la alcaldía. Sin embargo, donde debería haber un cementerio, sólo hay un barrizal pedregoso. A raíz de estos hechos, el PSOE solicitó un pleno extraordinario urgente, que se celebró ayer. En la sesión, se procedió a la lectura de un escrito firmado por el ingeniero Julio Rojo Martínez, en el que reconocía que «por error se emitió una certificación de obra sin que se hubiera realizado». Rojo justificaba dicho error porque el trabajo de su estudio técnico se multiplicó a causa de la adaptación al euro y por haber estado de baja el responsable de las certificaciones. La reacción del Concello ha sido la de bloquear el pago.