Un culebrón con final abierto

La Voz

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

XOSE RODRÍGUEZ ANÁLISIS Las intrigas y las reuniones secretas precedieron al consenso exhibido ayer por la corporación

08 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

L viernes pasado Encarna Otero había convocado una rueda de prensa para hablar del Estatuto, tras las declaraciones de acuerdo realizadas el día anterior por Dositeo Rodríguez. Pero, inopinadamente, se suspendió. Indignada por la marginación del BNG en el encuentro entre Bugallo y Rodríguez, en vez de dirigirse a la prensa, la portavoz del BNG se dirigió al despacho del grupo popular y negoció directamente con Dositeo. Y la mínima representatividad que figuraba en el documento se transformó en la presencia de todos los grupos municipales (con un 10% de los votos) en los órganos del Estatuto. Y se modificó la fórmula de consenso en los acuerdos. Dositeo Rodríguez sólo tardó dos minutos en decirle «sí, de acuerdo» a Otero, que logró el respaldo del comité local a su propuesta. Al día siguiente, Dositeo contactó con el presidente de la Xunta y con el conselleiro de Xustiza, a quienes les comunicó la nueva versión estatutaria. Uno y otro asintieron. El cambio era un reflejo de la filosofía del Consorcio, y Fraga deseaba un consenso total con el horizonte del día 15. El BNG, que iba a decir no al borrador anterior, dijo sí. Bugallo acogió sorprendido y resignado el nuevo rumbo.