A ver si alguien da más

REDACCIÓN SANTIAGO

SANTIAGO

La Gala da Solidariedade organizada por Onda Cero y La Voz de Galicia se convierte en referente benéfico de Santiago Cuatro años y ya es una cita consolidada, aunque esto fuera lo que menos importaba ayer. Lo relevante era el fin. La cuarta Gala da Solidariedade organizada por La Voz de Galicia y Onda Cero congregó en el Palacio de Congresos a más de quinientas personas que se volcaron con una causa de seis letras: Unicef. Y no podía ser de otra manera que los protagonistas fueran los niños. Ellos iniciaron, cerraron y brindaron los mejores momentos de la ceremonia. Con permiso del desfile de modelos. El éxito de la subasta benéfica, con decenas de objetos personales, permite soñar con un futuro menos duro en su destino: Afganistán.

21 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuatro niñas de diferentes razas dieron la bienvenida a los asistentes al Palacio de Congresos con una lectura de los derechos de la infancia. Empezaba así, a flor de piel, la Gala da Solidariedade. Los periodistas Eva Millán y Ramón Castro se encargaron de poner el rostro y la voz más amable de la noche, mientras la animación llevaba el nombre de Xacobo Pérez, que además llevó la subasta. Por el escenario subieron objetos de lo más variopinto, desde una cazadora del alcalde hasta camisetas de equipos gallegos de fútbol. Mientras los mayores se peleaban por estos objetos, los pequeños se entretenían entre bastidores. Varios cientos de ellos, pertenecientes a colegios de la ciudad, ofrecieron los números más vistosos, con una rondalla los del Peleteiro, un espectáculo variado los de La Salle o un cuento los de Pío XII, una composición de Marilar Aleixandre escrita para la ocasión y que ella misma subastó. Euforia causó la muestra gimnástica de Espagat y por si alguien no tenía suficiente, cuatro pases de modelos con coreografía de Suso Pais remataron la faena. Cerró el presidente de Aqualume, José Canedo, quien ataviado como el famoso calvo de la Lotería deseó a todos, junto a una niña, «que la suerte os acompañe».