El año próximo empezará la ejecución del plan director de la Praza de Abastos

La Voz

SANTIAGO

Una docena de proyectos fueron presentados al concurso arquitectónico de ideas para la mejora del recinto Al pazo de Raxoi llegó una docena de proyectos de mejora de la Praza de Abastos. Tras los análisis pertinentes se perfilan dos diseños para configurar la nueva arquitectura del mercado. La historia del añejo recinto y el hecho de que se trate del segundo monumento más visitado del casco antiguo hace que tanto el Concello como la cooperativa que gestiona el tradicional espacio comercial concedan trascendental importancia a su futura fisonomía. El proyecto ganador (uno de ellos o la conjugación de dos o más) servirá de base para redactar el plan director, que deberá comenzar a ejecutarse el año próximo.

18 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

REDACCIÓN SANTIAGO Al final de este año se conocerá el programa de transformación de la Praza siguiendo las directrices marcadas por los ganadores del concurso de mejora del recinto. Fueron once los proyectos presentados. La criba del jurado fue dejando fuera numerosas ideas, hasta confluir en dos iniciativas. Uno de los proyectos elegidos contempla la construcción de un edificio de bajo y una planta junto a la iglesia de San Fiz. En realidad, la estructura arquitectónica refleja dos módulos constructivos, con un pequeño sótano, y albergaría artículos de calidad y productos especiales. El proyecto implica además la construcción de una marquesina que cubrirá parte del recinto y servirá de enlace entre las distintas naves y el murallón. La conexión de la Praza con Virxe da Cerca se hará a través de dos ascensores. Por otra parte, una de las naves acogerá un supermercado. El segundo proyecto contempla tambien un edificio junto a San Fiz, pero con dos plantas y bajo. Albergaría productos directos y un supermercado. Sería una edificación única y larga, que se extendería hasta la rampa de acceso a la Praza. Albergaría dos ascensores de conexión del mercado con Virxe da Cerca, junto a la rampa del murallón, para el tránsito peatonal y la recogida de basuras. Su ejecución supondría romper el muro en la parte intervenida. El proyecto resuelve las conexiones internas de la Praza dentro de las propias naves, de un modo transversal.