BARRIO DE SAR

La Voz

SANTIAGO

LUIS CRISTOBO MI CALLE

06 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Sar es un aprendiz de río recién nacido en Bando, un barrio y varias calles con denominación de origen que tienen su punto de referencia en la colegiata, una iglesia inclinada sostenida en arbotantes espectaculares -la torre de Pisa local-, un vestigio del románico y de los prósperos y ya idos tiempos del arzobispo Gelmírez, cuando la Iglesia mandaba en los espíritus y en los cuerpos, imperaba el derecho de pernada y los siervos de la gleba se afanaban noche y día con el arado de pau. Ahora Sar es un barrio a medio hacer, con el encanto de la creatividad constructiva al libre albedrío y un improvisado urbanismo que recuerda la Galicia rural interior. Un barrio histórico, de los de toda la vida, pero que cada día cuadra menos con una ciudad que quiere crecer al amparo de los nuevos rueiros. Sar conserva su calzada romana, el encanto de lo antiguo y lo que fuimos, y un puente de ida y vuelta que sólo permite una dirección, como recordando la sociedad fenecida del tiempo cíclico frente a la ciudadana del tiempo lineal, dos formas antagónicas de vivir que aquí se llevan bien a fuerza de costumbre. La expansión urbanística degullirá Sar, pero esta zona será siempre gozosa, de inmersión en un pasado que aún fascina. lcristobo.santiago@lavoz.com