JUAN CAPEÁNS MI CALLE
24 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Parque Montouto es todo un símbolo del peculiar desarrollo de la sociedad española. Esta urbanización se construyó a mediados de los ochenta y se fue ocupando en los años de vacas gordas del socialismo. Fueron los primeros adosados que se levantaron al borde del municipio compostelano que tenían un precio razonable, a pesar de que los tipos de interés estaban entonces anclados en los dos dígitos. El caso es que la colmena de chalés se fue llenando de médicos, profesores universitarios, políticos, pequeños empresarios y funcionarios cuarentones que, mayormente, huían de una madriguera del Ensanche en busca de un hogar más habitable en el que pudieran poner la mejor de sus sonrisas al saludar al vecino mientras le daban un manguerazo al coche una buena mañana de domingo. La clase pujante de Santiago encontró allí sus cuarenta metros cuadrados de césped, su calle para que el niño jugara sin miedo a los extraños, su amplio salón en el bajo cubierta para ver el canal de pago... Ahora, los primeros moradores comienzan a pensar en la jubilación y esperan con sosiego que un día, sus niños, les digan adiós. Misión cumplida. jcapeans.santiago@lavoz.com