DAVID MARTÍNEZ MI CALLE
13 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.En el último año le han cambiado tres veces el sentido de circulación. Parece una metáfora porque allí, en la rúa das Fraguas, nunca acaba de saberse hacia dónde van las cosas. Hay medio parque en la calle. El otro medio lo retiró el Concello hace cinco meses y si te he visto no me acuerdo. Era peligroso para los niños. Ahora el peligro está casa. Que se lo pregunten a los papás: desde junio tienen que hacer de tobogán para las criaturas. Cuando se cansen -o cuando se queden sin espalda, deslomados- tendrán que colgar a los críos de la abuela, como un balancín. Hay medio centro social en la calle. El otro medio lo prometió el Concello para el 8 de febrero de 2000 y si te he visto no me acuerdo. Va para dos abriles de aquello. Con el asunto de los plazos se bromea en las esquinas. Un anciano que va de chaval por la vida comenta, no sin socarronería, que ha escuchado algo acerca de que la obra finalmente terminará en el 2005, coincidiendo con el quinto aniversario de la muerte de su autor, John Hejduk. En la rúa das Fraguas nunca acaba de saberse hacia dónde van las cosas. Quizás haya que cambiarle el sentido de circulación otras tres veces más para acabar de rematar la faena.