Con la lluvia en los talones

E. Á. SANTIAGO

SANTIAGO

El pasado mes de julio registró las mayores precipitaciones de los últimos cincuenta años 2001 pasará a la historia por su odisea en el espacio, el inicio de un nuevo milenio para los puristas; y un mes de julio que aguó las vacaciones a más de uno. Lo de aguar, literalmente. El observatorio astronómico «Ramón María Aller», que comenzó a funcionar en 1947, no guarda en sus anales ningún mes -de julio- en el que se haya recogido más agua. En concreto, 150 litros por metro cuadrado. Sólo el aeropuerto de Lavacolla, hace treinta años, registró una cifra mayor con 182 litros. Los que se decantaron por agosto tuvieron más suerte, de hecho el agua durantes estos días se redujo prácticamente a la mitad.

06 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El Instituto Nacional de Meteorología situaba el año hidrológico 2000-2001 como el tercero más lluvioso de los últimos cincuenta años, con los aeropuertos de Vigo y Santiago a la cabeza en cantidad de precipitaciones. Sin embargo, Santiago se afanó en superar la estadística. El pasado mes de julio fue el más lluvioso desde la creación del observatorio astronómico de la Universidad en 1947, el primer año del que se disponen datos. El mal comienzo del verano no significó un mal final. En agosto tan solo se recogió la mitad de agua (84 litros). Vacaciones Los datos de precipitaciones de los últimos años hacen pensar en un cambio en las costumbres veraniegas. Y es que el mes de julio no es homogéneo. Durante la última década, siempre llovió durante los primeros días, mientras que los últimos apenas registraron agua. A pesar de que todo el verano estuvo marcado por las precipitaciones, las cifras son relativas si se comparan con otras épocas del año. Sirva como ejemplo el pasado 30 de noviembre. Ese día cayeron más de 100 litros por metro cuadrado, es decir, en un día cayeron veinte litros más que todo lo que llovió a lo largo del mes de agosto.