Este Ensanche es una ruina

M. CH. SANTIAGO

SANTIAGO

SANDRA ALONSO / ESTHER TABOADA

Las obras en el centro de la ciudad enervan a conductores, comerciantes, hosteleros y vecinos de la zona

10 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Calles cortadas al tráfico, los aparcamientos subterráneos completos, casi 100.000 vehículos circulando, vapores de alquitrán, una alemana que pregunta por la cervecería... Y sostiene la alcaldesa en funciones, Encarna Otero, que el Ensanche va bien. Lo dijo ayer, en rueda de prensa. Admitió, no obstante, que las obras que se ejecutan a un tiempo en el centro de la ciudad podrían haberse realizado por separado. Cuestión de economía levantar las calles todas a una, justificó la decisión. Las palabras de la regidora por vacaciones contrastan con el ánimo de la sociedad civil. Los agentes de la Policía Local de Santiago se ocuparon ayer en la tarea de explicar a los automovilistas los cortes de tráfico: «Por aquí no coja», «mejor gire dos más abajo», «ésa se la encontrará cerrada»... Al cuerpo local de seguridad también lo ha desbordado la situación. «Aínda que Santiago non é Nova Iorque», matiza el jefe en funciones, José Carril. En el gremio del comercio tampoco han caído bien las obras en bloque. El portavoz del sector, Jesús Fraga, rompe en descalificaciones cuando se le pregunta por el Ensanche. Sus críticas encuentran eco en la patronal de la hostelería. En mes de concurrencia turística, las barras del centro de la ciudad las ven medio vacías los empresarios del ramo. Así que el discurso de Xaquín Cebeiro (PP), se ha vuelto estos días más popular que nunca antes. «Non é de recibo -espeta- que se fagan á vez tódalas actuacións nas rúas». Lo suscriben también las comunidades de propietarios.