¿A dónde vas Vicente?

DAVID F. VILLAR SANTIAGO

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

El destino preferido de los santiagueses es Palma, Tenerife y la Costa del Sol, donde el sol está asegurado Más bien sositos. Esta es la radiografía que hacen las agencias de viajes que operan en la ciudad de los compostelanos. En su opinión, los destinos que más se demandan en estas fechas son los «paraísos» en los que se alcanzan temperaturas límites y el abarrote de turistas recuerda a las peregrinaciones de la Meca. Mientras algunos iluminados escogen sus días de descanso para ir al desierto o practicar el senderismo por el Nepal, la mayoría se decanta por Palma de Mallorca, Canarias y la Costa del Sol.

21 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Seguimos la tendencia generalizada. Según las agencias consultadas, el setenta por ciento de los viajes contratados durante estos días son a las islas o a los parques temáticos de Port Aventura o Terra Mítica. Palma de Mallorca, Tenerife, o la Costa del Sol constituyen las preferencias de los santiagueses por diversos motivos. El factor económico parece ser uno de los que más influye a la hora elegir. No en vano, una semana en Palma en régimen de pensión completa en hotel de dos o tres estrellas puede conseguirse por 55.000 ó 60.000 pesetas. Además, el hecho de que existan varios vuelos directos desde Lavacolla y la seguridad de que el calor será, en ocasiones, insufrible, son otras de las razones que influyen a la hora de escoger las islas como lugar de descanso. Por otro lado, las agencias comentan que el turismo en países latinomericanos, como Guatemala, asiáticos como India, o zonas africanas como Senegal o Sudáfrica experimenta un considerable auge en los últimos años. Este tipo de vacaciones suelen salir por un buen pellizco, por lo que el perfil de turista es el de una persona entre 30 y 40 años, y con alto poder adquisitivo. Extravagancias Poco espacio está reservado en los carteles de las agencias para los destinos extravagantes. Afirman que es un tipo de turismo que se está potenciando pero que, de momento, sóloconstituye el diez por ciento de la demanda. ¿Las razones?, fundamentalmente, de tipo económico, puesto que la decisión de pasar una semana en el desierto con un 4x4, visitar la selva del Amazonas o ir a Sudáfrica a practicar escalada puede suponer un desembolso de, aproximadamente, 600.000 pesetas. Además, este tipo de viajes requieren una serie de esfuerzos paralelos que no todo el mundo está dispuesto a asumir en sus días de descanso, como dormir en refugios de montaña y comer con nativos. Según una agencia, el caso más exótico fue el de una chica que acudió dos años seguidos al Nepal para practicar senderismo.