«La cara no importa, vale más crear un personaje»

La Voz

SANTIAGO

MARTA VICENTE EL CRONÓMETRO The Jazzman, músico callejero

06 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

No es el subcomandante Marcos, pero se cubre el rostro como los zapatistas para no pasar desapercibido. En Santiago se conoce a este uruguayo como Jazzman, aunque alguno presuma de conocer su nombre y rostro cuando se deja caer en los escenarios. Siempre ataviado con traje negro y cigarro de pega -aunque dejó de fumar hace siete años- es un habitual a la zona vieja desde 1998. -¿Por qué entre tanta gaita y pandereta a usted eligió el jazz? -Porque después de estar una temporada en Brasil me di cuenta de que este tipo de música funcionaba, y a mí me gustaba. Yo procedo del rock, que también es muy rico. La gaita al final terminas cansado de escucharla. -¿La gente se para más por la música o por su aspecto físico? -La verdad es que es todo un compendio. Músicos callejeros hay muchos, pero ninguno con un aspecto y una música como la mía. La cara no importa, lo que vale es el misterio del personaje, que se cree una complicidad. Y yo creo que lo he conseguido. -¿No pasa calor vestido de negro por completo? -Algo sí, pero cuando hay calor me voy a la sombra. -Entre todas las calles de la zona vieja, ¿con cuál se queda para actuar? -Sin duda con Platerías, que tiene una acústica perfecta. Además, aquí, entre todos los que estamos en la calle, hay una ambiente muy especial. Somos una especie de nueva comunidad. Pero los fines de semana también me dejo caer por terrazas. -¿Qué tipo de público tiene el «jazzman»? -Principalmente turistas, pero también la gente que está habituada a la música nocturna. Al fin y al cabo, yo hago melodías internacionales.