«Cualquiera hubiese reaccionado como yo»

La Voz

SANTIAGO

FORXÁN

Miguel Ángel Vila, agente de la Guardia Civil

23 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Miguel Ángel Vila se encuentra destinado en el puesto de la Guardia Civil de Negreira desde hace tan sólo dos semanas. Natural de Porto do Son, tiene 27 años. Antes de llegar a la villa nicrariense había desempeñado sus funciones en Rianxo, Cedeira y Pamplona. -¿Cómo fue todo al principio? -La señora y su hija gritaban por la ventana que no pensaban bajar, por el humo. Una vez comprobado que toda la familia marroquí había abandonado el segundo piso donde se inició el fuego, cogí una linterna y logré llegar hasta el tercer piso para convencerlas de que tenían que bajar hasta la calle para ponerse a salvo. Con una toalla mojada, les dije que se la pusieran en la cara y les ayudé a bajar. -Y luego regresó al piso en llamas -Sí, me fui a buscar la bombona de butano por el riesgo de explosión, una vez comprobado que ya no había nadie en el edificio. La encontré en el medio de la cocina y la retiré para la terraza. Luego vacié dos extintores en el armario en llamas. Con Protección Civil de Brión lo apagué. -¿Le había pasado algo igual antes? -Hace años, cuando era auxiliar de Policía Local en Ribeira, vi como un agente, en un incendio, lo primero que hizo fue sacar la bombona del piso. Yo creó que cualquiera hubiese reaccionado como yo. -¿Fue consciente del riesgo? -Claro que sí; el humo era tan denso, que incluso me quedaba pegado al uniforme y tenía que ir con los ojos cerrados por que era imposible respirar en el ambiente. Mi compañero me dijo que me arriesgara un poco de más.