Santiago en alquiler

Elisa Álvarez González
ELISA ÁLVAREZ SANTIAGO

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

Miles de pisos quedan vacíos durante el verano mientras los universitarios ultiman sus próximas viviendas Santiago pone pies en polvorosa. Caravanas de universitarios con bolsos y maletas despegan pósters, recogen camisetas ya dadas por perdidas en los rincones de las habitaciones y echan cerrojos. Las agencias inmobiliarias comienzan su peregrinaje por los pisos de alquiler, miles en toda la ciudad compostelana que descansan durante dos meses hasta la próxima temporada estudiantil. Pinturas, colchones nuevos y limpiezas generales esperan a la mitad de las viviendas santiaguesas para recibir el próximo curso.

30 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Fuera los tópicos estudiantiles. Un recorrido por las agencias inmobiliarias de Santiago esclarece que los universitarios ya no son el terror de los pisos. «Bueno, entre ochenta al final siempre te encuentras uno destrozado», informan en la agencia Proedia. Conformistas, pagadores e itinerantes. Así son los habitantes de las viviendas santiaguesas durante el curso universitario, una especie propia en la jungla de Compostela. El éxodo comienza en los primeros días de julio. Los estudiantes dejan zanjados los problemas de alquileres para el próximo año y miles de pisos se quedan vacíos. «A nosotros no nos merece la pena alquilar a turistas o extranjeros por dos meses. Además, dejan sus cosas en las casas y pagan los recibos para poder venir algún día». La agencia Corbi, junto con otras como Amor, alquilan a estudiantes casi el noventa por ciento de los pisos que tienen en renta, pero sólo los propietarios que llevan directamente sus pisos los suelen utilizar en verano para turistas. Otro de los tópicos falsos es la diferencia entre pisos de chicos y chicas. Algunos de los dueños especifican a las agencias que los inquilinos sean mujeres, «pero no deja de ser un tópico, hay chicas desordenadas y ellos tampoco son un desastre», asegura Avelino Buján, de la agencia Amor. Para las viviendas empiezan también sus meses de vacaciones.