El ministro de Educación de Portugal: «Apostamos por un solo modelo educativo, público y de calidad»

begoña íñiguez LISBOA / CORRESPONSAL

EL RENACER DE PORTUGAL

PAULO VAZ HENRIQUES

«Para nosotros ha sido prioritario establecer un modelo basado en el aprendizaje equilibrado y de excelencia de todas las asignaturas», asegura Tiago Brandão

29 ene 2018 . Actualizado a las 16:45 h.

Ingeniero bioquímico, Tiago Brandão Rodrigues (Paredes de Coura, 1977) es un amante de Galicia, un territorio que conoce muy bien y visita frecuentemente. Chapurrea algunas palabras en gallego, y habla perfectamente castellano tras vivir ocho años en Madrid, donde comenzó su carrera como investigador. Luego fue a universidades de EE.UU. y el Reino Unido. Cuando el primer ministro, Antonio Costa, lo llamó, en el 2015, para ser cabeza de lista para las legislativas, en Viana do Castelo, Brandão Rodrígues dejo su puesto de investigador en Cambrigde y se embarcó en una carrera política que le ha llevado hasta una silenciosa y bien pensada revolución en la educación preescolar, primaria y secundaria pública en su país. «El próximo curso -avanza- todos los alumnos de primaria de las escuelas públicas tendrán los libros de texto gratuitos».

-¿Cómo explica a los españoles, habituados a diferentes modelos, incluso por comunidades, el sistema educativo luso?

-De una manera muy sencilla: Portugal es un país más pequeño, homogéneo y centralizado que España, aunque tenemos dos regiones autónomas (Madeira y Azores). Tenemos un único modelo educativo, válido para todo el país, que se sustenta en la calidad, excelencia, gratuidad y universalidad de la enseñanza pública, que yo defiendo con uñas y dientes. Lo que no quiere decir que no tengan que existir los colegios privados, que hacen una excelente labor en Portugal, y cuyo esfuerzo y calidad valoro.

-En España hay colegios concertados, además de públicos y privados. ¿Existe algo parecido?

-Sí, pero en una cantidad muy reducida. Tenemos los denominados contratos de asociación con algunos centros privados, pero solo para localidades o zonas sin oferta suficiente de plazas en los colegios públicos. Donde existen, no tiene sentido para nosotros estos colegios con contratos de asociación.