El lado más inclusivo de Belas Artes

Cristina Barral Diéguez
CRISTINA BARRAL PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

emilio moldes

Unos cincuenta estudiantes de la titulación han participado como voluntarios en proyectos para acercar la práctica artística a personas con diversidad funcional

15 feb 2018 . Actualizado a las 05:05 h.

La Facultade de Belas Artes de Pontevedra cuenta desde hace cinco años con un servicio de voluntariado. Se trata de una experiencia dirigida a alumnos, pero también a docentes, en la que a través de talleres se impulsa la creatividad de usuarios de diversos centros de asociaciones que trabajan con personas con diversidad funcional (discapacidad intelectual, enfermedad mental o parálisis cerebral). Hasta este curso han probado esta iniciativa unos cincuenta estudiantes, según señalan desde la facultad.

En el caso de los alumnos pueden impartir esos talleres estudiantes de grado, máster o doctorado. El número de participantes es abierto y depende de cada curso. «Se hace siempre una presentación al principio de curso, aunque hay años en que se acerca muy poca gente», subrayan. Para muchos de los alumnos se trata de su primera experiencia pedagógica. Algo que reconocía hace unos días el exestudiante Ventura A. Pérez durante la presentación del libro Illas en la Casa das Campás. La colaboración tiene una duración mínima de seis semanas, y esas horas figuran después en un certificado que les da la Universidade de Vigo.

Quien decide sumarse al voluntariado tiene que entregar un programa del trabajo, que tiene que ser aprobado por la coordinadora antes de remitirse al centro. Hasta ahora la colaboración entre Belas Artes y la Plataforma de Accesibilidad Solidaria de Vigo (Pasovigo) se plasmó en actividades con las asociaciones Amencer, Apamp, Aspanaex, Aspavi, DOA y San Rafael. Normalmente se establece un máximo de ocho usuarios por alumno. En el caso de la ciudad de Pontevedra este curso hay una estudiante que inició a mediados de enero su voluntariado en Amencer. El año pasado fueron otros dos alumnos en esta asociación que trabaja con personas con parálisis cerebral. En ese caso añadieron pinceles a las sillas de ruedas para crear cuadros.

¿Qué tipo de actividades se realizan? Sobre todo talleres, collage y autorretratos, siempre adaptados a las características de los usuarios. También se han llevado a cabo exposiciones. De lo que se trata, remachan desde la facultad, es de estimular la creatividad, diferenciándose de otras actividades de terapia ocupacional donde se prima la realización de un objetivo o resultado final. Aquí el objetivo no es, por tanto, tratar de mantener ocupados o entretenidos a esos usuarios, sino que esas horas invertidas en los talleres «supongan un viaje hacia su propia creatividad». El centro DOA de Cangas fue de los más prolíficos en cuanto a la respuesta de sus usuarios y su interés por realizar talleres con voluntarios de Beas Artes.