La supervivencia del pequeño comercio

PONTEVEDRA CIUDAD

1En la era de las franquicias, de las grandes cadenas de tiendas y de las grandes superficies, el pequeño comercio tradicional sobrevive a base de mucho esfuerzo, constancia, honestidad y una relación más directa y personalizada con el cliente. El matrimonio formado por Inocente Piay Predrouso y Aniceta Ces Durán se llevaron ayer por la mañana una grata sorpresa cuando llegaron a abrir su pequeño negocio familiar de venta de electrodomésticos, Piayces, en la calle Andrés Muruáis, y se encontraron con una decoración especial en el escaparate. No habían caído en la cuenta de que su establecimiento está de 25 aniversario. La sorpresa se la preparó su hijo Miguel, que colabora como autónomo en el comercio que ahora lleva, fundamentalmente, la madre. Con la ayuda de la creativa Sabela Arias, quiso rendir un sencillo y original homenaje a tantos años de esfuerzo y rigor en la actividad comercial.

Inocente Piay comenzó de cero a los 14 años como electricista y tuvo su primera empresa en la zona de A Parda como técnico comercial de Edesa Westinghouse. Después, hace ya 50 años, montó otro local en la avenida de Lugo -hoy almacén-, y en 1976 abrió la tienda de Andrés Muruáis, en el centro de Pontevedra. ¿Cómo se sobrevive a la crisis y además en un sector que tiene una fuerte competencia en las grandes superficies comerciales?. «Aguantando y con una clientela de toda la vida que es la que nos está manteniendo», dice Piay. Una clientela sembrada a lo largo de muchos años, a la que le está muy agradecida y a la que ofrecerá descuentos especiales y quizás alguna sorpresa más para celebrar el 25 aniversario.

Talleres de diseño

2 Un origami de papiroflexia es lo que utilizó la creativa Sabela Arias para hacer el escaparate del 25 aniversario de Piayces, un arte de origen japonés consistente en el plegado de papel para hacer formas y figuras, sin utilizar tijeras, ni pegamento o grapas. Y sobre el origami aplicado a la moda versó ayer uno de los talles organizados por la Escuela de Deseño (Esdemga) e impartido por Eva Soto. Muchos diseñadores trabajan a partir de esta técnica para desarrollar sus colecciones, como la propia Eva, ganadora de múltiples certámenes de moda joven como Tesoira o el Concurso Internacional de Vestidos de Papel de Güeñes.

Otro de los talleres de Esdemga, celebrado ayer en la Facultad de Bellas Artes, versó sobre diseño y creación de calzado, impartido en este caso por Nunu Solsona, diseñadora de Deux Soliers. Su lema es «avanzar es tan fácil como poner un pie delante de otro y todo lo que necesitas es un par de zapatos». Empezó su andadura en el 2010 fundando en Barcelona una marca de calzado entre la artesanía y la vanguardia, utilizando materiales nobles y de primera calidad. En el curso profundizó en la importancia de los complementos en el estilismo.