La propuesta incluye la contrucción de un canal de experiencias para probar los barcos El presidente de Barreras defiende el proyecto «para que sector lidere la vanguardia europea»
24 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Los astilleros vigueses han aprovechado la celebración de la feria Navalia para hacer llegar a las administraciones la petición de un centro tecnológico de apoyo a la industria naval gallega. El presidente de Hijos de J. Barreras y del comité ejecutivo de Navalia, Francisco González Viñas, se ha erigido en el portavoz y primer defensor de esta iniciativa. En una entrevista publicada en el último boletín de la Conferedación de Empresarios de Pontevedra (CEP), Viñas afirma que «los astilleros gallegos queremos disponer de nuestra propia metodología para mostrar todo lo que somos capaces de desarrollar». Los grandes astilleros trabajan ya dentro del clúster gallego del naval, Aclunaga, tratando de buscar sinergias de cooperación tanto internamente, dentro del sector naval, como otros más adelantados. Viñas explica que, en este marco, el centro es la institución más lógica para desarrollar innovaciones. «Queremos que sea centro experimental y teórico que nos ayude a revertir y a probar la mayor parte de los ingenios que estamos proponiendo». Los astilleros de la ría defienden la idea de que el naval tiene que tratar de crear, a nivel nacional y a nivel autonómico, sus centros tecnológicos que le ayuden a consolidarse y dar el paso decisivo que necesitan ponerse a la vanguardia de las primeras líneas tecnológicas europeas. Según Viñas, hay dos tipos de centros tecnológicos: uno de carácter técnico que tendría como base Madrid, que acogería las iniciativas del naval y desde un punto de vista conceptual; y el autonómico, de carácter experimental que tendría que estar ubicado en Vigo donde se experimentasen las distintas tecnologías. «Propugno y propago la creación de un centro tecnológico que incluya su canal de experiencias que sirva de prueba de todos los modelos que hacemos». Explica que el canal de experiencias en el Pardo de Madrid, «funciona bien pero que no alcanza todos los ensayos que se pueden hacer habitualmente».