La policía de Poio asegura que no fue informada por el concello de la Cabalgata de Reyes
POIO
Desde el cuerpo municipal ponen en duda que el evento contase con autorización, que el gobierno afirma sí disponía
17 feb 2026 . Actualizado a las 17:00 h.A raíz de una solicitud de información por parte de Movemento x Poio, la Policía Local ha reconocido documentalmente que no fue informada de la celebración de la Cabalgada de Reyes. «Previamente y posteriormente a dicho evento, no se tiene conocimiento fehaciente oficial alguno, al no recibir comunicación, notificación, solicitud, orden de servicio ni traslado de información alguna por parte de la administración municipal, ni de ningún otro organismo público o entidad organizadora», se refiere.
A la vista de una serie de informaciones que les confirmaron la celebración de la cabalgata, el 7 de enero se contactó con «la entidad municipal», desde la que le confirmaron que «sí que consta autorización de la DGT».
Sin embargo, las fuentes consultadas precisaron que la resolución de la Jefatura Provincial de Tráfico recoge que en sí misma esta «no constituye, en ningún caso, una autorización para la celebración del evento». Se añade que, si la normativa aplicable sobre espectáculos públicos contemplase la obligación de obtenerla, «el organizador del evento no estaría exento de cumplir con la misma».
Es más, la DGT matiza que «se considera favorable su celebración, siempre y cuando se cumpla estrictamente con lo solicitado, en cuanto a los lugares y horarios, así como las prescripciones indicadas y a la emisión de un informe favorable de la Policía Local de Poio». Y es que, de acuerdo a las competencias en materia de tráfico, el «nucleo urbano de A Seca —por donde discurrió la cabalgata— es asumido por la Policía Local del municipio, por lo que le corresponde a ese cuerpo policial informar sobre la viabilidad del evento, así como las prescripciones y medidas de seguridad que estimen oportunas».
A este respecto, desde la Jefatura municipal se deja claro que «non consta solicitude nin emisión de ningún informe de Policía Local», por lo que «no lleconsta autorización da cabalgata». Otro tanto se señala en relación con la comitiva que acompañó a Papá Noel, así como se alude al espectáculo programado el 4 de enero en la carpa de Poio Máxico del que se afirma que no se tiene constancia de las medidas de seguridad adoptadas, así como si se disponía «coas saídas de emerxencia necesarias, ambulancias, persoal de seguridade para atender posibles incidencias... xa que dito evento podería sobrepasar o aforo permitido sen as medidas de seguridade adecuadas, sendo mais grave o asunto ao ser unha actividade con lume».
Desfile de carnaval
Por otro lado, en un segundo documento, este firmado por el jefe de la Policía Local de Poio, se advierte de que «non temos constancia de ningunha autorización, nin plan de tráfico, nin ningún dos documentos citados, tampouco ningunha instrución da concelleira nin do alcalde sobre o corte de trafico que anuncian na prensa para o día 15 de febreiro en Campelo, Poio, nin tampouco para os demais entroidos de Poio». Es de reseñar que finalmente el desfile que debería ser el pistoletazo de salida al carnaval de este municipio tuvo que ser suspendido por las condiciones meteorológicas y ser retomará el 1 de marzo a las 12.00 horas.
En este informe, el máximo responsable del cuerpo municipal incide en que «debo ter acceso a todos os expedientes nos que de forma transversal sexan da nosa competencia». Sin embargo, sostiene que «nos últimos meses estanse a detectar que o goberno actual restrinxe os accesos aos expedientes ao xefe da Policía Local», quien de hecho critica no poder acceder «a outros expedientes de tráfico, área específica desta policía».
Esta circunstancia está provocando, entre otros deficiencias, de que «non se poden comprobar denuncias realizadas por parte de veciños e por parte de concelleiros da corporación para dar trámites a expedientes de esta policía, sen poder levar a cabo o noso traballo». Es por ello que entiende que esta situación «é outro modo de acoso contra o xefe de policía ao non deixar facer as tarefas que ten atribuídas por lei».