Fútbol Sala El Burela empató ante el Poio Pescamar a doce segundos del final
19 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La previsión era que el derbi que se disputó ayer en A Seca entre dos de los gallitos de la Primera División del fútbol sala femenino, el Poio Pescamar y el Pescados Rubén Burela, derrochase emoción. Y así ocurrió. Se vivió un encuentro intenso, que fue de menos a más y que terminó con locura. No en vano, el club visitante logró empatar el partido a tan solo doce segundos del final.
El Burela empezó el choque dejándose hacer, ante un Poio que parecía dispuesto a empujar. Corrían los minutos sin que el luminoso reflejase cambios, aunque el dominio del balón era rojillo. Pese a ello, sin tiempo para más en la primera parte, las de Burela se adelantaron en el marcador con un gol de Bea Mateos en jugada de estrategia. Tras el descanso, las jugadoras de Marcio Santos aumentaron su intensidad, con constantes ocasiones que no lograban traducir en goles. Cezi tuvo en sus botas un doble penalti, que despejó Jozi. Luego, Iria Saeta tiró a la barrera un disparo de diez metros. La igualada parecía entonces imposible. Pero las rojillas lograron el 1-1 a siete minutos del final, con Iria, que aprovechó un balón que se había ido al palo. Con el marcador empatado, las de Poio apretaron fuerte y lograron adelantarse. Pero poco les duró la alegría. Un minuto después, a falta de un suspiro para el pitido final, el Burela, con un juego de cinco con Bea Mateos como portera y jugadora, logró el 2-2. Entonces sí, ya no hubo tiempo para más.