Medio Ambiente tutela un ave nocturna que apareció en una casa de la parroquia marinense de Ardán
09 ene 2019 . Actualizado a las 08:00 h.Una lechuza despistada acabó pasando un día en las oficinas de la Policía Local de Marín hasta que los técnicos de la Consellería de Medio Ambiente la vinieron a buscar para llevársela al centro de recuperación de fauna silvestre en Cotobade. Ocurrió la semana pasada y no es que saliese como por encanto de un conjuro de la queimada, sino por que todo indica que se escapó de la vivienda o cobertizo donde su dueño la tenía en cautividad.
Según explicaron fuentes municipales, fue un vecino de la parroquia de Ardán quien llamó al Ayuntamiento. Este vecino informó a los agentes de que una lechuza, a todas vistas acostumbrada a la presencia humana y con una anilla en una pata, había aparecido en su vivienda. No sabía qué hacer con ella y requirió la presencia de los agentes locales para que se hiciesen cargo del animal.
Así fue cómo la lechuza acabó en las dependencias policiales marinenses que la custodiaron del viernes por la tarde al sábado al mediodía, momento cuando los técnicos de la Xunta pudieron hacerse cargo de ella. Nadie sabe cómo esta ave nocturna voló hasta la casa donde la encontraron. Sin embargo, desde la Consellería de Medio Ambiente sostienen que «se trata dun animal de cetrería». Es decir, se había criado en cautividad, como se podía concluir por su comportamiento ante los humanos y por la anilla que llevaba puesta. Por su parte, el departamento autonómico añadieron que no se ha podido identificar al dueño por la anilla, «xa que o número non ten asignado un nome no REGIAC». Estas siglas se corresponden con el Rexistro Galego de Identificación de Animais de Compañía, dependiente de la Xunta de Galicia.
De hecho, en un principio en el Ayuntamiento marinense pensaron que podría tratarse de un animal que estuviese retenido sin la autorización ambiental preceptiva, ya que los animales en cautividad suelen tener un código que los identifica, como se hace con los caballos o los perros.
Una vez que el animal fue trasladado al centro de recuperación de fauna silvestre, los técnicos de Medio Ambiente examinaron al animal. Desde la consellería, explicaron que el ejemplar se encontraba en buenas condiciones y tienen previsto tenerlo todavía por unos días más en las instalaciones, pendiente de ver si se suelta en el bosque o si aparece un propietario que pueda acreditarlo legalmente.