Una excavación arqueológica revela nuevos restos romanos en Pescadoira La segunda excavación realizada en Pescadoira este año sacó a la luz nuevos restos arqueológicos, aunque de menor entidad que los encontrados en la finca de Alonso. En esta ocasión aparecieron los esquinales de un muro, y un número apreciable de huecos de postes de madera. Los arqueólogos concluyeron esta semana la retirada de los restos de la finca, situada enfrente de la manzana Alonso, y ahora comenzarán a examinar con mayor detenimiento los hallazgos de cerámica, vidrio y otros materiales. En las próximas semanas está previsto que comiencen otras prospecciones en dos fincas de Pescadoira.
22 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El equipo de arqueólogos constató la continuación del yacimiento romano de la manzana de Alonso en una finca de Pescadoira, sita al otro lado de la carretera de bajada a la avenida de Montero Ríos. En este segundo caso no aparecieron estructuras estables como en Alonso, sino huecos donde supuestamente se habrían colocado postes de madera, quizás a forma de galpones, según explicó el arqueólogo contratista Manuel Alfonsín. «En un principio se trata de estructuras relacionadas con la factoría de salazón en la parcela de Alonso», indicó Alfonsín. Éste también señaló que «aparecieron dos pequeñas estructuras de piedras que continuarían debajo de la carretera». El estado actual de la investigación impide saber si se trata de viviendas o de almacenes, según los expertos. Ante estos restos, los arqueólogos, pendientes de más resultados en las fincas vecinas, creen que la zona lindante con la playa de Pescadoira podría haberse dedicado a cobertizos de madera y otras estructuras perecederas. Aquí quizás se secasen redes o se tratase el pescado. Se descarta que haya construcciones de importancia, porque en esta segunda parcela, por ejemplo, no apareció ninguna tanqueta. La excavación ha sacado a la luz una gran cantidad de cerámicas, vidrios e incluso varias monedas. Monedas Estos materiales permiten centrar la cronología, al menos, de esta zona del yacimiento romano en el siglo cuarto de nuestra era. Es decisivo, en este sentido, la aparición de dieciséis monedas. Manuel Alfonsín explicó que muchas de ellas están en perfecto estado de conservación. Esto permitió su desciframiento, vinculándolas al reinado del emperador Constantino. El resto de los materiales es coincidente con los hallazgos de la finca de Alonso. «Hay abundancia de cerámica, incluso sigillata, que era un producto más caro y normalmente de importanción», manifestó Alfonsín. Algunas de estas piezas tienen un interés especial para los historiadores. «Hay tres o cuatro sellos de sigillata, incompletos, por lo que no se pueden leer», explicó el arqueólogo. Otros hallazgos incluyen un elevado número de ánforas. Se trata de grandes jarras de barro, que a la manera de contenedores, guardaban productos como vino, aceite o pescado en época romana. «No apareció ninguna entera, pero sí los suficientes trozos como para poder recomponer varias casi en su totalidad», aseguró Alfonsín.