Me escabicharon

La Voz

BARRO

Cuando éramos adolescentes teníamos varias palabras para referirnos a las derrotas. No sabíamos, todavía, que sufrir serias pasadas o choscas, formaba parte del aprendizaje. Más tarde ese mismo aprendizaje nos serviría para encajar derrotas más fuertes en la vida.

Una de esas palabras era «escabichar», seguramente se utilizaba en el ámbito de varios juegos infantiles, pero, sobre todo, donde yo la recuerdo en toda su plenitud y potencia, es en el juego de las canicas o «las bolas». Ahí si que dolía. Que te escabicharan significaba, ni más ni menos, que te habían dejado limpio, sin una triste bola que llevarte al corro. Con lo que nos había costado conseguir aquel arsenal de canicas, ahora de pronto te habían escabichado y la bolsa de las bolas estaba vacía. Ni siquiera las de barro ni las de rechace, ni los bolones se habían salvado. De las de mármol y los bolinches mejor no hablamos. ¡Vaya escabichina!

La palabra está documentada en portugués y en gallego si bien con un significado diferente. En portugués parece que tiene el significado de examinar en profundidad, bien un documento o un agujero. También en una segunda acepción significa, limpiar. En gallego depende de la zona. En O Morrazo se escabichan «os dentes furados». También se le llama escabichar a sacar la cáscara del marisco. Mientras que en Caldas parece ser que escabichar significa «meter o dedo no narís». También le llaman «escabicheiras» as mulleres que apañan as algas nas plaias.

Nuestra palabra no tiene nada que ver con escabechar o escabeche, perfectamente reconocidas en castellano. No es una palabra del ámbito gastronómico. Aunque sí pudiera tener un cierto parentesco con la palabra «escabechina», con la que nos referíamos a los desastres ocurrido en los exámenes de matemáticas: «fue una esbechina», decíamos. A veces por analogía con escabichar decíamos que el profesor había hecho «una escabichina» cuando el número de suspensos era aterrador.

las palabras de la tribu el habla ferrolana