Las visitas al taller de alfarería del artesano Elías González en la antigua casa rectoral del Gundivós se han ido conviertiendo en todo un clásico educativo en la comarca de Lemos. Son cientos los alumnos de los centros de enseñanza de la zona -y de otras partes de Galicia- que han pasado por este lugar en sus excursiones en los últimos tiempos. La visita que efectuaron entre el viernes y el sábado un grupo de alumnos del instituto A Pinguela fue algo más prolongada que una mera excursión. Se trataba de una actividad educativa encuadrada en el plan Proa de este centro, en la que los chavales tuvieron ocasión de conocer de primera mano todo el proceso de elaboración de recipientes de barro según los métodos artesanales de esta parroquia: amasado, moldeado, cocimiento en el horno, ennegrecimiento con fuego de carqueixa... Quién sabe si en alguna de estas actividades se acaba decidiendo la vocación de los futuros continuadores de esta antigua tradición artesanal, una de las más importantes de Galicia, que hace poco tiempo estuvo a punto de desaparecer del mapa. En cualquier caso, estas iniciativas ayudan a conservar la memoria histórica de los tiempos, no tan lejanos, en los que todos los objetos de la vida diaria se hacían a mano.
Del manejo del barro pasamos al de las letras. María Armesto Luaces , una alumna del colegio público de Bóveda, recibió el primer premio de narrativa del tercer ciclo de enseñanza primaria de los concursos literarios Emilia Estévez Villaverde, que convoca el Museo de Pontevedra. Se llevó el galardón por un relato titulado Viaxe a Marte , que supervisó la profesora Ángeles Rodríguez . La joven autora fue a recoger el premio acompañada por su padre y dos profesoras. La recompensa consistió en una visita a la Casa Museo de Rosalía de Castro en Padrón -la escritora que da nombre a su colegio, precisamente- y un cheque por valor de noventa euros. Hay que decir también que fue la única alumna de la provincia premiada en este certamen.
Los alumnos de educación infantil de este mismo colegio, por otra parte, celebraron una jornada de convivencia con los chavales de la Escola de Educación Infantil del vecino municipio de Sarria. Para aprender a ser buenos vecinos hay que empezar desde bien pequeños.