La Guardia Civil escolta a un árbitro cinco kilómetros tras suspender un partido y recibir amenazas de varios jugadores: «Vente, que te vamos a dar dos hostias, burro»
PONTEVEDRA
El partido sénior entre el Figueirido y el Unión Sampaio acaba en bronca tras una decisión del colegiado a cinco minutos del final
09 feb 2026 . Actualizado a las 19:12 h.Esta vez ocurrió en un partido sénior de la Tercera Futgal en el que se enfrentaban el Figueirido y el Unión Sampaio, dos equipos de la zona de Pontevedra. Todo transcurrió con normalidad hasta el minuto 85, cuando una decisión arbitral echó al traste los modales y acabó con el colegiado refugiado en un banquillo; posteriormente, se vio obligado a salir del campo de Chan do Vilar (Vilaboa) escoltado por la Guardia Civil durante cinco kilómetros. Así lo recoge el acta del partido.
El encuentro iba 2-1 y un saque de falta fue el punto de partida de la trifulca. Según explican desde el Figueirido, el portero del Sampaio se acercó a sacar la falta, pero erró en el lanzamiento y el balón tocó en un jugador local, que aprovechó el lance para coger el esférico e iniciar una acción que acabaría en gol, el tercero para su equipo. A partir de ahí, los jugadores visitantes, según recoge el acta, empezaron a correr hacia el árbitro.
«Venían hacia mi posición con la intención inequívoca de querer golpearme y yo comienzo a correr a toda velocidad, teniendo que refugiarme en el banquillo local, del Figueirido», recoge el documento arbitral en el apartado de observaciones. Su intención era dirigirse a los vestuarios, pero le resultó imposible porque los jugadores que lo perseguían venían de esa zona, ya que la portería está situada delante de la caseta.
Los futbolistas del Figueirido frenaron a los seis del Unión Sampaio que iban hacia el árbitro. Este reconoce que los entrenadores que estaban en el banquillo lo protegieron e incluso bajaron desde la grada cinco miembros de la directiva para poder escoltar al colegiado, de tan solo 22 años, hasta el vestuario. «O rodearon e lle reclamaban que era fóra de xogo ou que non había distancia para poder sacar a falta», señalan desde el equipo local.
Una vez en el vestuario, el delegado de campo avisó a la Guardia Civil «para garantizar mi integridad en la salida de la instalación deportiva, puesto que los jugadores del Unión Sampaio que me perseguían aún estaban esperando mi salida del vestuario a la vez que me decían: "Burro, que eres un burro", "vente, que te vamos a dar dos hostias, burro"».
Tras la tensión vivida en la zona de vestuarios, y una vez llegaron los agentes de la Guardia Civil, estos lo acompañaron hasta la salida del campo y escoltaron su vehículo durante cinco kilómetros para evitar que hubiese alguien esperándolo.
El partido, con un resultado de 3-1 favorable para el Figueirido, se suspendió porque el equipo visitante se quedó con menos de siete jugadores en el terreno de juego tras la expulsión con roja directa de seis de ellos. El motivo de la máxima sanción fue, tal y como recoge el acta: «Por perseguirme durante 30 metros en el terreno de juego con intención inequívoca de querer golpearme».