En las entrañas del enorme edificio que sedujo a Inditex en Pontevedra: mármol de cebra, patio interior y silencio

María Hermida
María Hermida PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

En el inmueble de Michelena número 11 quedan tres inquilinos en los bajos y uno arriba, pero todos están ya en vías de mudarse

09 may 2023 . Actualizado a las 19:53 h.

Hace solo seis meses, el edificio en el que Inditex puso sus ojos en Pontevedra para trasladar allí su histórico Zara de Benito Corbal, un inmueble ubicado en el número 11 de Michelena, haciendo esquina con Gutiérrez Mellado y el colindante —aunque el proyecto también incluye el colindante, situado sobre las Galerías Oliva—, era un inmueble con una vida interior bastante singular y pintoresca. En sus cinco plantas, de techos altos, mármol blanco y negro en el suelo, viejas puertas de madera y enorme patio interior se repartían negocios de lo más variopinto, desde uno de paz magnética a una escuela de pintura comandada por el irreverente Rafa Prieto, que tenía una especie de jardín colorido en la quinta planta. Además, ahí estaba también el coworking Arroelo, un centro de emprendimiento que había convertido uno de los pisos del inmueble en un lugar lleno de buen rollo donde a media mañana se tomaba «café a la fresca» para ayudar a que surgieran sinergias entre las empresas. Pero, cuando la promotora Hercor le manifestó a los inquilinos que tenían que irse porque iba a presentar un expediente de demolición, las luces empezaron a apagarse. Y, actualmente, casi todo el edificio está libre ya. Así que el silencio manda.

En los bajos, tras marcharse ya varios negocios, quedan abiertos tanto una tienda de Vodafone como una pizzería y un café concierto. Desde el establecimiento de telefonía señalan que la empresa está buscando local a contrarreloj y que en cuanto lo tenga pondrá pies en polvorosa. Desde Bocalino, la pequeña pizzería con mostrador a la calle que resiste aún en Michelena 11, su dueña señala: «É que de momento non atopamos baixo, pero imos mirar dous nos próximos días. Como moi tarde temos que marchar o día 30». Y en esa misma tesitura está también el local de música de al lado. ¿Qué ocurre en las cinco plantas del inmueble? El silencio es ya prácticamente total. El único movimiento que se escucha viene del primer piso, donde todavía está ubicada una clínica dental. Desde allí, señalan: «Nos marchamos a mediados de junio a la plaza de los músicos». Por tanto, con todos los inquilinos en vías de mudanza —en el edificio de Gutiérrez Mellado ya no queda nadie tras marcharse el último vecino, el músico Armando Guerra—, el camino parece expedito para que continúe la gran operación inmobiliaria que está en marcha con Inditex.

En su día, los propietarios del número 11 de Michelena habían presentado una solicitud para tirar el inmueble. Pero no se le concedió porque Patrimonio puso trabas, así que recurrieron a la Justicia. Pero todo parece indicar que puede haber una solución al margen de la vía judicial, ya que si no se derriba la fachada y se encamina el proyecto más a la rehabilitación que a la demolición las trabas de Patrimonio, probablemente, ya no existirán.

En todo caso habrá que esperar para ver si Inditex, que estudia montar ahí una tienda grande con varias plantas, acaba ocupando los dos edificios completos, que suman cerca de mil metros cuadrados de superficie.