Los inquilinos del edificio de Barro que se subastó logran que la Sareb les escuche
PONTEVEDRA
Pese al diálogo, van a seguir manifestándose hasta que haya un acuerdo
08 feb 2023 . Actualizado a las 05:00 h.El guion tantas veces repetido se cumplió. Los inquilinos de un edificio de Barro llevaban dos años sin lograr abrir un diálogo con la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria, conocida como Sareb, y adjudicataria de su edificio, que se subastó sin que ellos lo supiesen y sin que tuviesen derecho a compra preferente. Pero, tras denunciar su caso en los medios de comunicación y comenzar a ejercer presión en la calle, con concentraciones vecinales, los responsables de la Sareb y de Hipogés, la empresa que gestiona parte de sus activos —entre ellos este edificio de Barro— enseguida se sentaron ayer a escuchar a los afectados. Y, aunque en su comunicado oficial tras la reunión no incluyen disculpas a los inquilinos, los miembros de la entidad que se sentaron con ellos sí les ofrecieron ese perdón por lo que entienden que fue un fallo de comunicación de la Sareb con ellos. El encuentro sirvió para romper el hielo. Pero no se firmó nada.
Desde la Sareb indicaron que la reunión, celebrada en la casa consistorial de Barro, tenía como objetivo escuchar sin intermediarios «las inquietudes de cada caso para poder estudiar las soluciones más adecuadas a cada situación». De hecho, la Sareb señala que se ha comprometido «a ofrecer a todos los vecinos afectados la posibilidad de compra de la vivienda o local con carácter preferente». Este punto constituía una de las principales peticiones de los afectados, ya que llevan dos años en una situación de incertidumbre total después de que sus casas o el local de su negocio fuesen subastados sin que ellos supiesen que le habían sido embargados a su casero, el constructor del inmueble.
Además, la Sareb señala que si detecta casos de inquilinos vulnerables aplicará su protocolo para estas situaciones, «que incluye la suscripción de un alquiler social y un contrato de acompañamiento destinado a facilitar la mejora de sus condiciones sociolaborales».
¿Qué opinan los vecinos? Carla Carballo, que tiene alquilado un bajo en ese edificio, señala que los afectados aprecian una voluntad de negociar en la Sareb, pero recalcan que de momento solo hay buenas palabras. Por eso, mantienen su manifestación para este viernes.