Un bar de Combarro operaba como los de la Ley Seca de Estados Unidos

Alfredo López Penide
López Penide POIO / LA VOZ

PONTEVEDRA

POLICÍA LOCAL DE POIO

La Policía Local de Poio denuncia al titular del negocio que permitía el acceso de clientes por una puerta trasera para consumir en su interior

03 feb 2021 . Actualizado a las 17:09 h.

Con los negocios de hostelería de Poio cerrados a cal y canto, con la excepción de servir comidas para recoger o llevar a domicilio, hay quien tira de picaresca emulando a aquellos empresarios estadounidenses que trataban de burlar la Ley Seca. De este modo, la Policía Local de Poio denunció al propietario de un negocio ubicado en la parroquia de Combarro por incumplir las restricciones sanitarias contra el coronavirus. 

Los agentes, al parecer, constataron que «no interior do local se estaban a servir bebidas», circunstancia que supone una infracción grave. Desde el cuerpo municipal insistieron en que hay que tener «en conta que a día de hoxe a actividade neste sector só está permitida para a recollida ou entrega a domicilio».

La denuncia se interpuso ese martes por la mañana cuando la Policía Local recibió un aviso vecinal, lo que determinó el desplazamiento de una patrulla. Y es que no era la primera vez que recibían estas quejas, «xa en días anteriores recibiran chamadas advertindo desta situación, pero o propietario era alertado por parte da súa clientela antes da chegada dos axentes».

Sin embargo, este martes no ocurrió así, dado que se decidió organizar un operativo especial para cazar in fraganti al titular del local. Así, se estableció un dispositivo de vigilancia que permitió determinar que «os clientes accedían ao local a través dunha porta traseira», mientras que otras personas «permanecían no exterior, atentos á posible chegada das autoridades».

De igual modo, y según reseñaron desde la Jefatura municipal de Poio, los policías pudieron comprobar que, ya dentro del bar, «se estaban a permitir consumicións», lo que determinó que los agentes accedieran a su interior. Fue entonces cuando el responsable del mismo, al parecer, intentó esconderlas.

Además, de la propuesta de sanción al hostelero, fueron identificados clientes «que non levaban posta a máscara».

La Policía Local aclara que, «dase a circunstancia de que este establecemento dispuña de dispensador de tabaco e de lotaría, servizos que se poden ofrecer durante as restricións, pero sen incluír ningún tipo de consumición in situ». Asimismo, remarcaron que se expone a una sanción económica, que puede oscilar entre los 3.000 y los 600.000 euros.