Atrapados en un mar de algas

El Náutico Umia reclama cada verano una solución para erradicar esta planta invasora y poder entrenar en Caldas sin tener que desplazarse a Verducido


pontevedra / la voz

Cada verano pasa lo mismo. El río Umia, a su paso por Caldas, se llena de un alga invasora que produce una acumulación de sedimentos que impide al Náutico Umia poder entrenar. Pero este no es su único problema cuando llega el período estival. Si las compuertas de las chorreras del puente de A Ferrería están abiertas se pierde caudal en el río y hace difícil la práctica del kayak polo.

Ante esta situación, los deportistas han tenido que trasladar sus entrenamientos a Verducido, pero también ahí las fases de la desescalada le tienen pautados los horarios. «En Verducido soamente podían adestrar os profesionais e os deportistas de alto nivel. A nós quédanos o sábado entre as cinco e as sete», explica Juan Arzúa, miembro del club y el encargado de los trámites administrativos de una lucha que los tiene atrapados sin poder entrenar ni crecer. «Todos os equipos contan cunha boa canteira, pero nós non podemos meter máis xente nesta situación. Se temos que ir adestrar a Verducido, imos, pero non podemos encher autobuses para facelo», subraya Arzúa.

Recuerda que hace unos años se tuvieron que meter ellos en el río para limpiarlo en la zona del Malecón, en Caldas. El club pide ahora lo mismo que hace cinco años cuando enviaron una carta a Augas de Galicia en la que solicitaban que se buscase una solución para erradicar del Umia esta alga invasora, además de pedir que se cerrasen las compuertas situadas antes del puente de A Ferrería o se buscase un sistema para que manteniéndolas abiertas el río no perdiese caudal. Augas respondió a su solicitud, pero poco se ha avanzado. En ese momento, el organismo era partidario de que se eliminasen las compuertas o permaneciesen abiertas entre octubre y mayo para el libre paso del agua. Solo veían posible su cierre en verano por la playa fluvial.

Y es que en estos momentos tienen el problema de estas plantas, que proliferan con el agua estancada, pero si se abren las compuertas, se pierde caudal y no pueden entrenar. «A mellor situación é coas comportas pechadas e limpando as augas», explica Arzúa. El año pasado mantuvieron varias reuniones con el alcalde de Caldas y la Federación Galega de Piragüismo, pero no llegaron a una solución. «Foi cando decidimos ir definitivamente para Verducido», subraya. Su liga es de marzo a junio, pero en septiembre disputan la Copa de España, lo que alarga su temporada de entrenamiento casi al año completo. La aparición de estas algas dificultan las sesiones, ya que su proliferación produce acumulación de sedimentos, hojas, ramas e incluso animales muertos, como peces, que quedan atrapados entre ellas.

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