Cuando el gancho ciego se hace ver

¿Cómo se detectan partidas de droga como la que apareció entre alubias en Marín? Aquí, algunas claves


pontevedra / la voz

Los narcos, a lo largo de los últimos años, no dejaron de intentar introducir droga en el puerto de Marín con el viejo sistema del gancho ciego, es decir, metiendo cocaína, heroína o hachís en medio de productos legales, como fruta o material de construcción, y sin que ni el destinatario ni el transportista sepan nada del asunto. Se incautó cocaína en medio de plátanos, piñas, piedras, chatarra... El último alijo, de 170 kilos de coca, se topó esta semana encima de unos sacos de alubias. Era un «gancho ciego rápido». ¿Por qué? Porque los narcos ni siquiera camuflaron la sustancia ilegal. Simplemente la colocaron en bolsas en la cima del contenedor cargado de alubias para que alguien la pudiese quitar fácilmente, sin tener que descargar el recipiente. La Guardia Civil y Aduanas frustraron esa entrega. ¿Cómo se detectan esos alijos? Esa es la gran pregunta. Aquí, algunas claves.

¿Se abren todos los contenedores que llegan?

No. Pero sí se abre un porcentaje significativo y por causas muy diversas, desde sospechas de que puedan contener droga al hecho de que la mercancía no se corresponda con la documentación que trae. O simplemente porque tiene que pasar por el PIF -Puesto de Inspección Fronteriza-. A veces, las sospechas sobre que puede traer droga las detecta la propia aplicación informática y entonces ya se abre el contenedor. En otras ocasiones son las investigaciones policiales, la ruta que trae el barco, etcétera, los que llevan a abrir un contenedor.

¿Cómo vienen cerrados los contenedores?

Traen varios precintos. Y, a veces, solo con observarlos ya se nota que hay algo sospechoso, ya que algunos son falsificados. Cuando se detecta un precinto falso es casi seguro que dentro del contenedor se va a encontrar droga. En otras ocasiones, simplemente, no coincide el precinto con el que deberían traer pero por error administrativo. Una vez que se le quitan los precintos es fácil abrir el contenedor, es como hacerlo con cualquier otra puerta. No tiene más intríngulis.

¿Es fácil de ver la droga una vez abierto el contenedor que la trae?

Depende del caso. A puertos como el de Marín llegó cocaína tanto camuflada dentro de piñas naturales a la que les habían quitado la pulpa como mucha otra droga en simples bolsas dentro de un contenedor y bien a la vista. A veces, los narcos aprovechan la propia estructura del contenedor para meter la mercancía ilegal. La camuflan en los marcos de las puertas, por ejemplo.

¿Los barcos que traen un contenedor con droga tiene que quedar retenido? ¿Y la mercancía legal que llega junto con la cocaína?

Salvo casos raros, en los que se sospeche de que el portacontenedores o la tripulación tienen algo que ver con la droga, el barco sigue su camino. Lo normal es que, en un gancho ciego, ni el transporte ni el destinatario de la mercancía legal estén metidos en el ajo. Así que el barco sigue su rumbo y el producto legal con el que metiesen la droga también.

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