Amtega cifra en un 79,7 % el porcentaje de pontevedreses que usaron la Red en los últimos tres meses
21 feb 2019 . Actualizado a las 08:00 h.Que levante la mano quien no se haya planteado alguna vez si no pasa demasiado tiempo al día conectado al móvil o a Internet a través de cualquier otro dispositivo electrónico. Probablemente, serán pocos los que no lo hagan. «Estamos bastante enganchados», reconocían ayer unos chavales que mataban el recreo viendo vídeos en un móvil en la Alameda pontevedresa. Sin embargo, por raro que parezca, aún hay un porcentaje de población ajena a la Red. Los datos que aporta la Axencia para a Modernización Tecnolóxica (Amtega) indican que el 79, 7 % de los vecinos de la provincia de Pontevedra utilizaron Internet en los últimos tres meses. Es decir, que veinte de cada cien ciudadanos todavía escapan de Internet.
Según indica Amtega, la provincia de Pontevedra es la segunda de Galicia en cuanto al uso de Internet de los ciudadanos. Solo va por delante A Coruña, a tres décimas. Ocurre lo mismo con la utilización de dispositivos electrónicos. En los últimos meses en la provincia los utilizaron en 81,6 % de los ciudadanos. En toda la comunidad solamente se da un porcentaje tan alto en A Coruña.
Por encima de la media estatal
De las personas que utilizaron Internet en los últimos meses en el conjunto de Galicia, la inmensa mayoría -un 83 %- lo hizo a diario. Llama la atención el dato puesto que, pese al envejecimiento de la población gallega y la dispersión geográfica, con zonas de sombra donde es difícil conectarse a la Red, la media diaria de usuarios de Internet en la comunidad supera al cómputo estatal, que está en el 81, 3 %.
¿Es peligrosa la continua dependencia de los aparatos electrónicos e Internet? Hay algunos datos que quizás deberían tenerse en cuenta. Desde la Unidad Asistencial de Drogodependencias de Pontevedra (UAD), al hablar de las adicciones actuales, citan el móvil. Explican de los 171 personas que atendieron por primera vez en la UAD de la capital en el 2018 algunas fueron derivadas allí por su adicción al teléfono o a Internet. Se trataba, además, de personas adolescentes, menores de edad.
«Te genera angustia»
Habla en una misma línea el presidente de la Asociación Gallega de Jugadores de Azar, Juan Lamas. Indica que el perfil de los adictos al juego cambió y que si antes eran adultos enganchados al bingo, ahora son cada vez personas más jóvenes dependientes de los juegos por Internet. Dice también que va a más el número de ciudadanos, sin que se pueda considerar que tienen una adicción, son incapaces de vivir sin el móvil y necesitan estar conectados continuamente. «Es lo que se llama nomofobia, esa sensación que tienes cuando sales de casa sin el móvil y tienes que volver porque te genera una angustia», contaba recientemente a La Voz.
Sea por angustia sea por el hábito adquirido, si se pregunta en los centros educativos casi todas las directivas señalan que limitar el uso del móvil entre el alumnado es uno de sus principales caballos de batalla. «He visto a niños de diez años con móviles que cuestan mil euros», concluía José Manuel Lustres, guardia civil, en una charla en Sanxenxo.