La brecha entre Xunta y Concello por el transporte público se agranda
PONTEVEDRA
Un nuevo cruce de misivas constata que ambas partes están lejos de entenderse
01 feb 2019 . Actualizado a las 08:00 h.Hace apenas una semana, el concejal de Infraestruturas, César Mosquera (BNG), afirmaba que «Xunta e Concello estamos condenados a entendernos sobre o transporte. Non temos máis remedio». Apenas siete días después y cuando ha mediado una reunión técnica sobre el asunto, ese entendimiento supuestamente irremediable parece lejano. La brecha entre ambas partes se agranda.
Por un lado, desde la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade se difundió un escrito sin membrete oficial alguno titulado Sobre o transporte urbano de Pontevedra en el que se alude al contenido de la citada reunión entre técnicos. Así, se afirma que «a proposta de transporte a demanda da que está a falar o Concello de Pontevedra resulta a todas luces incompleta para cumprir a súa obriga legal de prestar un servizo de transporte urbano que chegue desde as parroquias ata o centro e que conecte aos barrios».
En dicho documento se insiste en que en la reunión del pasado lunes «os técnicos do Concello presentaron a mesma documentación coa que en 2015 se solicitou financiamento europeo para o estudo do transporte baixo demanda. Unha iniciativa que está sen desenvolver desde entón».
Del director xeral al concejal
Pero las diferencias no se quedan ahí. Ayer también se puso de manifiesto la brecha existente en el tono de sendas misivas que se cruzaron los responsables de Mobilidade de ambas administraciones: el director xeral, Ignacio Maestro, y el concejal Demetrio Gómez.
El alto cargo de la consellería de Infraestruturas reiteró la advertencia -«amenaza», según lo ve el gobierno local- vertida a mediados del pasado mes de diciembre: si no se constata la «intención inequívoca» por parte del Concello de asumir la prestación del servicio de transporte asumiendo las líneas cuya concesión caduca el próximo mes de agosto, habrá repercusiones económicas.
Como quiera que «a data de hoxe non se recibiu ningunha resposta escrita a este requirimento», y como la consellería tiene la intención de sacar a concurso público un contrato para mantener esas líneas, Ignacio Maestro reitera que «a Xunta de Galicia reservarase o dereito de descontar da participación no Fondo de Cooperación Local que lle corresponda a ese Concello as achegas económicas que a Administración autonómica deba realizar para compensar os déficits de explotación dos servizos prestados».
Petición de datos
La respuesta del gobierno local no se hizo esperar, y ayer mismo Gómez Xunqueira remitió una larga carta al director xeral en la que se insiste en que «este Concello ofrece a súa máis firme vontade de coordinación cara á xestión ordenada do transporte». Se recuerda que hace meses se propuso la creación de una «comisión técnica bilateral» para estudiar las necesidades de transporte en el municipio y se solicita «que coa maior presa remita todos os datos relativos á oferta de explotación» de esos servicios que la Xunta pretende que asuma el Concello. Se reclaman datos como el operador actual, rutas, frecuencias, paradas, análisis de costes, demanda actual y demanda prevista...
El concejal subraya asimismo que no todas las líneas que caducan pueden ser asumidas por el Concello, ya que alguna «semella unha concesión de transporte escolar» y otras «pola súa escasa frecuencia configuran hijuelas de rutas e concesións interurbanas de acceso a Pontevedra, pero nunca caberían dentro dun concepto de transporte urbano».
Gómez Xunqueira aboga por que el marco en el que el Concello entre a participar en la financiación del servicio sea un «convenio de colaboración» con la propia Xunta «para a ineludible mellora da eficiencia da xestión, a supresión de duplicidades e o cumprimento de sustentabilidade financieira».