Compost: la convicción, premisa necesaria

El parón en el barrio de Monteporreiro y la escasa adhesión vecinal en el de Campolongo, obligan al Concello a nuevos reajustes en el plan de expansión


El revés que supuso para los planes de expansión del sistema de compostaje en el municipio, la revuelta ocurrida en la urbanización de Monteporreiro, sigue derivando consecuencias. Ya no es solo cuestión de que se paralizase la instalación de nuevos composteros en el populoso barrio. Es que ha ocasionado un retroceso en el proyecto de despliegue del nuevo sistema de reciclaje en otros puntos del municipio. La adhesión de vecinos interesados al sistema -la convicción de los participantes es una premisa fundamental- está resultando muy escasa. Apenas 40 familias en O Gorgullón; a la espera de los resultados de reuniones con vecinos de Eduardo Pondal. Y en cuanto a Campolongo, teórica siguiente escala del plan, hay muchas dudas.

Falta concienciación

La primera conclusión que se puede sacar de los traspiés en el proyecto estrella del gobierno municipal es que sigue fallando la información y por tanto se obtiene una escasa respuesta del vecindario. Fue lo que pasó en Monteporreiro. Se cometió un error de cálculo mayúsculo. Más inexplicable si cabe tratándose del BNG, un partido que parecía que había logrado infiltrarse en el movimiento vecinal hasta lograr su tutela.

Sin embargo, en la urbanización se demostró que ese pretendido control ya no es tal. La Asociación de Vecinos El Mirador, que fue el gran aliado del gobierno municipal para el desembarco de los primeros composteros en el barrio, fue desmentida y superada por la revuelta protagonizada por los ciudadanos que protestaron y lograron, primero, paralizar y luego que se desmontaran los siguientes composteros que se pretendían instalar. La actual Comisión Vecinal no está en la órbita de los nacionalistas y eso explica que diversos portavoces del gabinete hayan admitido que en Monteporreiro, se «reestimarán los planes de expansión del compostaje».

Pasos cortos

Indudablemente el compostaje es un sistema más respetuoso con el medio ambiente y deberá abaratar la factura anual que paga el erario municipal tanto a la concesionaria de la recogida como a Sogama por el tratamiento de los residuos. Pero la clave para que funcione y engranado con la recogida selectiva de plástico, vidrio, cartón y demás residuos, estriba en la implicación ciudadana.

Si cada uno de nosotros no asumimos las posibles bondades del nuevo sistema, su implantación será incompleta y los resultados relativos. El compost es un excelente modelo de recogida y reciclaje de los residuos orgánicos que constituyen el principal de la bolsa de la basura de cada domicilio. Pero su propagación como hábito debe de producirse desde la convicción.

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