Una prórroga que aleja el sueño de oro

La Voz ÁREA 11 / LOGROÑO

PONTEVEDRA

FERNANDO DÍAZ / AGENCIA LOF

Dos triples dieron la victoria al Calzados Robusta ante un Peixe que luchó hasta el final

25 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El Marín Ence Peixe Galego no pudo ganar en el feudo de uno de sus rivales directos en la lucha por la permanencia y, pese a que tras ir siempre a remolque forzó la prórroga, al final los marinenses caían en el tiempo extra. Una derrota que deja a los de Javi Llorente muy tocados y un poco mas lejos de mantener la categoría.

Comenzó el encuentro con muchas imprecisiones en ambos equipos. Las defensas se imponían a los ataques y en medio del cúmulo de despropósitos, era Calzados Robusta el que conseguía ponerse por delante, aunque tras dos minutos de partido el marcador arrojaba un paupérrimo 4-0. Un triple de Romero significaba los primeros puntos para el cuadro azul y, aunque el choque se animaba, continuaba teniendo muchos problemas para anotar y veía cómo su rival se iba de seis puntos (11-5, minuto 4).

El Peixe, sin embargo, fue ajustando su defensa y sintiéndose cada vez más cómodo sobre la pista. Sin caer en la precipitación, los visitantes continuaron buscando su camino y de la mano de Cain y Miso conseguían apretar el luminoso cuando se llegaba al ecuador del cuarto (11-10).

A partir de ahí el choque entró en una fase de igualdad absoluta, con un ir y venir continuo de un aro a otro aunque, eso sí, siempre eran los locales quienes iban un paso por delante en el marcador (17-16, minuto 8).

En la recta final del cuarto, sin embargo, los azules tuvieron muchos problemas para penetrar en la pintura y, aunque buscaron opciones desde el exterior, sus tres triples fallados le daban aire al equipo local, que llegaba al minuto 10 con cinco puntos de ventaja (21-16).

La dinámica del partido no cambió en el inicio del segundo cuarto. La zona local ahogaba el juego interior de los marinenses, que no conseguían sacudirse la presión y tenían que remar a contracorriente. Pese a todo, dos triples casi consecutivos mantenían a los de Llorente con vida a falta de 5 minutos y 41 segundos para el descanso (25-22).

Superioridad en el rebote

Poco a poco, sin embargo, el dominio de los locales fue dando sus frutos y Calzados Robusta conseguía distanciarse en el luminoso ante un Peixe Galego al que le pesaban mucho los 10 balones perdidos mediado el cuarto (30-22, minuto 16). Movió el banquillo el técnico del equipo visitante, pero no dio resultado. Bravo ponía el 33-22 pero los peixiños no bajaban los brazos y su superioridad en el rebote les dio alas para acortar distancias (33-26, minuto 18). No quedó ahí la cosa y dos tiros libres de Miso y una canasta de Múgica apretaban aún mas el luminoso a falta de 27 segundos para el descanso (34-30), aunque un lanzamiento libre transformado por los locales mantenía las diferencias en cinco puntos (35-30).

Tampoco empezaron bien las cosas para los marinenses tras el descanso, y una canasta de Norris y un triple de Pressley ponían tierra de nuevo por medio (40-30). Los azules tenían muchos problemas para superar la defensa local y solo Miso, con algunos destellos de calidad, conseguía mantener vivo al equipo. Cinco puntos suyos recortaban de nuevo las diferencias (40-35). Pero estaba demasiado solo. Los balones perdidos, lanzamientos fallados y la incapacidad de encontrar la manera de sacudirse la presión impuesta por Calzados Robusta, condenaba a los visitantes una y otra vez.

Con muchos mas recursos, el equipo riojano se iba de nueve (45-36), y aunque Rogers y Cain conseguían por fin aparecer y el Peixe Galego hacía la goma en un par de ocasiones, al final fue el acierto desde la línea de tiros libres lo que permitió, en los últimos compases del cuarto, que se acerasen un poco más para entrar en el cuarto decisivo con una desventaja de seis puntos (54-48).

Una canasta de Adón daba el pistoletazo de salida al último cuarto y parecía presagiar una posible remontada azul, pero un parcial de 6-0 para los locales volvía a encender las alarmas (60-50 a 7’49’’ del final). El cuadro marinense sacó fuerzas de donde no las había. Se jugaban la vida los de Javi Llorente y había que pelear hasta el final. El técnico pontevedrés ordenó un cambio de defensa que surtió efecto y su equipo, con dos triples consecutivos y cuatro lanzamientos libres, conseguía meterse de lleno en el partido (63-62, minuto 37).

La emoción era máxima, y el sueño parecía más cerca cuando dos nuevos tiros libres ponían a los visitantes por delante en el luminoso (65-67 a 2’15’’ del final), aunque también desde ahí empataban los locales, forzando la prórroga (67-67).

El tiempo extra comenzaba con dos triples riojanos que decantaron el partido ya que, pese al intercambio de canastas posterior, el Peixe Galego no consiguió neutralizar esa renta de seis puntos y acababa perdiendo el choque.