El portavoz del grupo municipal del PSOE en Pontevedra, Agustín Fernández, se reunió ayer por la mañana con delegados del sindicato Comisiones Obreras en la Diputación. Para el concejal y secretario general de la agrupación socialista de la ciudad se trata de un encuentro más. «Nosotros recibimos a todo el mundo», es la explicación oficial. Y hasta ahí tiene razón. Pero los delegados de Comisiones acudieron al PSOE local ante la imposibilidad de trasladar su problemática, especialmente la del Parque de Maquinaria, a los dirigentes de la Diputación, gobernada por el PSOE y el BNG. «La sede de la Diputación está aquí, la del Parque de Maquinaria también y hay vecinos de aquí», insiste Agustín Fernández. Con la ciudad y muchos municipios de la comarca llenos de pintadas contra César Mosquera (BNG) y la Diputación, el encuentro celebrado en el despacho del grupo socialista en el Teatro Principal se sale un poco de una reunión más.
Pero el portavoz municipal insiste. «No juzgamos el fondo del asunto, yo no prejuzgo quién tiene razón». ¿Es que Agustín Fernández no respalda la postura de la presidenta de la Diputación, Carmela Silva (PSOE), y la del vicepresidente, César Mosquera, en relación con las demandas del personal del Parque de Maquinaria? Lo que piensa se lo guarda. «El conflicto está en una posición de no hablar, está enquistado y hay mucha crispación por parte de los trabajadores. Los escuchamos porque nos parece razonable, los problemas se arreglan escuchando y hablando», expone. Y lo que va a hacer el grupo municipal del PSOE es trasladar a la Diputación el resultado de esa reunión más. ¿Actúa como mediador? «Hay que buscar alguna fórmula para que se sienten y hablen entre todos», apunta. Otra cuestión que le preocupa a Agustín Fernández es el futuro del Parque de Maquinaria, ya que la concesión de Costas vence en el 2018. Ahí sí dispara contra las Administraciones. «No veo ni a unos ni a otros trabajar en el traslado. Hay que buscar alternativas y saber el coste que tendrá desmantelar aquello», sentencia.
Horas después de esa reunión con los delegados de Comisiones, Carmela Silva y Abel Caballero, alcalde de Vigo, se reunían en Pontevedra con regidores y concejales socialistas en la provincia. Un frente que está gestionando, o eso dicen, un «nuevo rumbo» para el PSdeG tras lo ocurrido en Madrid. Una entente que defiende la abstención en la investidura de Rajoy y la dimisión de la gestora gallega. Todo lo contrario que Agustín Fernández.