Un túnel de calor por la parálisis cerebral

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Amencer celebra el Día Mundial con un baile y reivindica los derechos de las personas con este trastorno

06 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Usuarios de Amencer-Aspace, familiares, personal y directivos de la asociación celebraron ayer en Pontevedra el Día Mundial de la Parálisis Cerebral. Y lo hicieron como en otros muchos puntos de Galicia y de España en la calle. En pleno centro de la ciudad, en la plaza de A Ferrería, con un doble objetivo: dar visibilidad a la realidad de las personas con este trastorno y sensibilizar sobre sus necesidades. Unas letras blancas con la palabra Amencer y varias furgonetas anticipaban que algo iba a suceder.

Minutos antes de las once y media de la mañana se conversaba en corrillos mientras el presidente del colectivo, Carlos Godoy, recibía a los asistentes. «Un año más, pero quizá se le dio poca difusión...», le decía una mujer a un miembro de la asociación. De fondo sonaba el calentamiento de una de las monitoras que, en manga corta, combatía el frío con gritos de ánimo. «¡Vamos equipo, brazos arriba!». Los doce grados que marcaba el mercurio pronto se transformaron en calor. Fue con el flashmob de cuatro minutos que la gran familia de Amencer escenificó en A Ferrería. La canción elegida, Bajo el mismo sol, de Álvaro Soler, contagió a más de uno entre el público.

Ese flashmob derivó en pocos segundos en una fiesta. Bailaron los usuarios en sus sillas de ruedas, que con destreza manejaban personal y familiares. Cintas amarillas y azules, al igual que los globos que colgaban de algunas sillas, pusieron el broche. Por esa especie de pasadizo de calor y color se coló todo aquel que quiso. No faltó Carlos Godoy ni tampoco la concejala de Benestar Social Municipal de Pontevedra, Carmen Fouces (BNG), y la diputada provincial de Cohesión Social e Xuventude, Digna Rivas (PSOE).

Ese amor y esa unión de la canción de Álvaro Soler dio paso a otros temas musicales, entre ellos uno de Shakira, antes de la lectura del manifiesto del Día Mundial de la Parálisis Cerebral. Fue el momento más emotivo y a la vez reivindicativo.

A ese mensaje le puso voz «una mamá», como ella dijo después a los medios. Aitana Gosalbez es madre de un niño de 7 años con parálisis cerebral y aceptó la invitación de Amencer. Empezó con voz fuerte afirmando que la familia es «el pilar básico sobre el que nos apoyamos y sorteamos las dificultades». Pero subrayó que además de esa familia heredada y que no se elige «está nuestro derecho a formar la nuestra». Y lo hizo así, empleando el plural y hablando en nombre de muchos.

Una de quinientas

Ese derecho a que las personas con parálisis cerebral puedan llegar a formar su propia familia y a independizarse está todavía muy lejos, tanto que es casi «una utopía». Una oportunidad que se niega a una de cada 500 personas, leyó Aitana Gosalbez, que no pudo contener la emoción. Pero enseguida se repuso para reclamar a las Administraciones públicas servicios y medidas que faciliten la conciliación familar y la igualdad de oportunidades. Para ello es imprescindible, remachó, una coordinación entre las áreas públicas de salud, bienestar y educación. Los aplausos fueron la guinda a un acto tan necesario como emotivo.

Aitana, como otras madres y otros padres, sabe lo que es el sacrificio. Esta visitadora médica tuvo que dejar su trabajo para atender a su hijo, que estudia en el colegio de Amencer. «La asociación facilita mucho las cosas y es de gran ayuda. En Galicia estamos bastante bien, pero debería haber más ayudas para ortopedia, terapias y la adaptación de las casas», expuso.