El simulacro que se realizó ayer en la fábrica quimica tenía por objetivo comprobar el sonido de la factoría
04 nov 2015 . Actualizado a las 05:10 h.El simulacro que se realizó ayer en la fábrica química de Foresa, en Caldas de Reis, no generó tanta expectación como el vivido el 16 de diciembre del 2014. El de ayer por la mañana tenía como objetivo comprobar el correcto funcionamiento de la sirena de la factoría ubicada en la avenida de Doña Urraca y dar a conocer su sonido a los vecinos.
Todo el ejercicio duró unos diez minutos. A las once en punto sonó la sirena durante un minuto. Concluido el simulacro volvió a sonar otra sirena, la de desactivación. «Son dos sonidos distintos, la sirena del plan de emergencia exterior de Foresa es parecida a una ambulancia, mientras que la sirena de desactivación es más entrecortada», explicó el jefe de la agrupación de Protección Civil de Caldas, José Sieiro.
Las sirenas se oyeron en todo el casco urbano y eso es, precisamente, lo que se buscaba. «Que se escuchen y que se distingan», comentó. El buzoneo y los avisos previos a los vecinos evitaron más de un susto. A diferencia de lo que ocurrió hace casi un año, en esta ocasión no hubo que cortar calles y el despliegue fue menor. Esta vez nadie dijo: «¿Que pasou? Tivo que rebentar Foresa». Aquella nube tóxica por la rotura en un tanque de fenol no fue real, aunque lo pareció.
Desde la Xunta recordaron ayer que las normativas europea y estatal obligan a las Administraciones públicas a elaborar e implantar planes de emergencias en las instalaciones que almacenan determinados productos químicos a partir de ciertas cantidades umbrales. En Caldas saben bien lo que es sufrir un accidente químico. A pesar del tiempo transcurrido, el incendio de Brenntag del 1 de septiembre del 2006 sigue muy vivo en la memoria de la localidad.