El Pontevedra, contra sí mismo

El Manzanares solo encajó cuatro marcadores en todo el año que podría eliminarlo 

El Pontevedra, en la sesión de recuperación tras el regreso de Ciudad Real, en A Xunqueira.
El Pontevedra, en la sesión de recuperación tras el regreso de Ciudad Real, en A Xunqueira.

pontevedra / la voz

A medida que avanza el calendario y que se suceden las rondas eliminatorias de este play-off de ascenso queda más claro que el Pontevedra es el único gran rival del Pontevedra. Suena a paradoja, pero los hombres de Luisito tienen en su mano darle la vuelta, sobradamente, a ese 1-0 en contra con el que regresaron de La Mancha. Tienen los futbolistas, el potencial, el escenario y el ambiente idóneos como para cuajar una gran actuación y estar en el bombo del próximo lunes en la tercera y definitiva ronda.

También es cierto que los granates partían como los grandes favoritos en los tres últimos envites, los dos ante el Mensajero de La Palma y el de ida ante el rival de Ciudad Real y en las dos ocasiones cosecharon a domicilio derrotas por la mínima y en la Pasarón, la remotanda se quedó a medias.

Ahora, Luisito y los suyos se encuentran al borde de la cima. Queda todavía un peldaño que superar pero al otro lado existe un profundo abismo. Están asidos de una cuerda solvente -la del juego, la calidad y la afición- pero ya ha partido otras veces. De ellos depende que el Manzanares no siga alimentando una leyenda que paso a paso coge cuerpo. Y es que en lo que va de curso, el equipo de Guillermo Alcázar tan solo ha encajado cuatro resultados negativos que le apearían de alcanzar la siguiente ronda.

Ocurrió en la jornada 4 ante el Villarrubia (2-0), en la 8 ante el Marchamalo (3-1), en la 9, en casa ante el Almansa (1-3) y en la semana 32 de competición, donde cayeron por 2-0 en el estadio del Talavera.

Nadie más, ni el Lanzarote en primera ronda de la promoción de ascenso, ha logrado vencer a los franjiblancos por una renta de dos goles, resultado mínimo para un Pontevedra que podría quedarse fuera, por tercera vez, del ansiado ascenso a la Segunda División B.

Pero el Pontevedra sí tiene un dilatado currículo al que apelar para creer en la remontada. En trece ocasiones firmó resultados que le darían el pase de ronda y ocho de ellos fueron ante su público. Es más, en seis de ellos, logró tres o más goles, lo que supodría una renta tranquilizadora que espantaría definitivamente los fantasmas del valor doble de los goles.

A ese clavo se aferran los granates y la hinchada para creer en que es posible la remontada y que no sea necesario cargar las crónicas de épica y gesta, puesto que si se abre pronto la lata, el partido puede ser hasta plácido.

Mejorar el último precedente

El Pontevedra tardó 178 minutos en anotar un gol ante el Mensajero. Un cabezazo certero de Jorge Rodríguez provocaba el delirio in extremis en Pasarón y hacía soñar al público con que en la prórroga se sentenciaría, aunque finalmente no fue así.

Ahora, con ese recuerdo todavía fresco, todo el mundo confía en que se mejore la historia y se le dé la vuelta a la eliminatoria.

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